Bienvenidos "quemeros"

Este es un sitio donde tenemos, todos los que amamos a Huracán, la posibilidad de opinar sobre aquello que haga referencia a la actualidad del club de Parque Patricios.

sábado, 9 de octubre de 2010

Un empate de la galera.


El empate conseguido en tiempo adicional frente a All Boys por Darío Soplán, no hace olvidar ni por un segundo y tampoco modera, el paupérrimo rendimiento que en la actualidad tiene Huracán partido tras partido.

Hoy el rival era el reciente ascendido equipo de Floresta que en todo momento tuvo la iniciativa del juego y como rival de ocasión, aprovecho cada error del conjunto de Miguel A. Brindisi.

Al comienzo del encuentro, el Globo llegó tras dos cabezazos de Rodrigo Battaglia, el volante central que juega su segundo partido en la primera división. Gastón Machín era el "tractor" que aparecía por toda la cancha, corriendo, quitando y empujando, Ángel Morales jugó como enganche definido pero siempre era más lo que aparentaba que aquello que producía. Y en ofensiva solo, como desde que comenzó el campeonato, Rolando Zárate, ya que Otálvaro Arce no influía en absoluto. Si el "Roly" no estaba en condiciones físicas para ser parte de los once titulares, cuál era la necesidad de arriesgar. Huracán no tiene delanteros de embergadura y experiencia, pero tampoco estos argumentos justifican el ingreso del veterano delantero, que en consecuencia fue reemplazado.

El conjunto de All Boys, no marcaba tampoco una clara diferencia en el juego pero sus lineas estaban mejor paradas y su actitud de ir en busca del arco rival, hacían parecer que era más peligroso que el equipo local. Lógicamente el arquero Cambiasso no corría riesgos, y el buen desempeño de Sanchez y la velocidad de Sebastían Ereros complicaban siempre a la defensa de Huracán. A pesar de la buena la labor de Carlos Quintana sobre Mauro Matos, los conducidos por Brindisi desperdiciaban cada avance por los laterales, ya sea mediante los centros sin destino de Darío Rodriguez o las "zancadas" de Cesar Montiglio y sus peleas sin solución con la pelota. Qué tardecita la del tucumano !!!

El equipo que conduce por estos días, un ídolo de la institución como lo es Miguel Ángel Brindisi, que llegó al club para torcer esta situación que parece destinada al padecimiento y sufrimiento por luchar para escapar del descenso, no tiene la calidad ni la capacidad para revertir en lo inmediato el pobre nivel de juego colectivo. Solo la voluntad de Machín y los aciertos de Gastón Monzón quedan al costado entre tanta mediocridad.

Obligado por la situación, Miguel apuesta a los jóvenes, ya que las contrataciones para armar este plantel, son repito, de mediocres hacia abajo. Con el riesgo de "quemar" a estos chicos de un futuro incierto pero que se destacan por el solo echo de ser patrimonio de la institución. Lemos, Battaglia, Orlando, Nieto, Villán, Soplán son el porvenir del Globo, pero ojalá este presente no los devore y la picardía y manejo de Miguel permita equilibrar la situación de a poco, para insertar tanta juventud de golpe en un equipo más proclive al esfuerzo por mantener la categoría que al desparpajo del buen juego y el "ticki ticki.

All Boys se llevaba los tres puntos de Parque Patricios, más por errores locales que por merecimientos y aciertos propios, hasta que a los 92 minutos tras un tiro de esquina del sector izquierdo del ataque local, y tras algunos rebotes en el área, Darío Soplán consiguió el gol que deja otro punto a favor.

La victoria aún no aparece y llegan nada más y nada menos que Boca y San Lorenzo en las proximas dos fechas. Es una tarea muy difícil la que tiene el entrenador para formar al menos una estructura sólida en defensa, ya que el peso y desequilibrio sobre los rivales en ofensiva es casi una "utopía" conseguirlas.

Jorge Aja García.

domingo, 3 de octubre de 2010

Categórica derrota.


Aquellos tiros de Rolando Zárate que pasaron muy cerca del arco de Racing, antes de que se cumplieran catorce minutos del primer tiempo fueron únicamente las dos oportunidades que tuvo Huracán para conseguir un gol. A continuación llegó la desastrosa tarea de once jugadores más proclives a un partido de barrio que a un encuentro por el torneo máximo del fútbol argentino. Los dos penales que el novato arbitro del partido, Pablo Díaz no marcó a favor del conjunto de Pque. Patricios en el segundo período, quedan sepultados entre tanta inercia.

Huracán junto a Quilmes y Gimnasia y Esgrima de La Plata forman la terna de los peores conjuntos del campeonato, sin animarme a sumar a Olimpo ya que el equipo de Bahía Blanca cuando juega de local se transforma en una formación casi invulnerable.

Al ver la alineación inicial y encontrar casi de sorpresa nuevamente a Carlos Quintana, miré el banco de suplentes para darme cuenta que el "chulo" Rivoira no había regresado. Era Miguel Brindisi el que por segundo partido consecutivo dirigía al Globo. Y apenas comenzado el encuentro, Kevin Cura salió lesionado; reemplazado por Lautaro Formica. Una mala detrás de otra. Así Racing se acomodó en la cancha y al "medir" la capacidad defensiva "quemera", comenzó la fiesta local en El Cilindro de Avellaneda. Cómo ante el "lobo platense", este grupo de jugadores se caracteriza por animar a cualquier convaleciente y la Academia aprovecho la invitación. El sector izquierdo de la defensa visitante era un pasillo directo al arco de Gastón Monzón, que a pesar de recibir tres goles, sacó unas cuantas pelotas con destino de red.

Pero no toda "la vergüenza de Huracán" era exclusiva de Carlos Quintana y Lautaro Formica. ( el primer gol de Racing grafica la inexistente capacidad de marca y ubicación de los defensores mencionados ). Por la derecha, Cesar Montiglio perdía continuamente ante el despliegue del juvenil José Luis Fernandez y Filipetto no sabía a quien marcar ni frenar. Luguercio y Hauche eran demasiado veloces para los cuatro del fondo con camiseta blanca y el medio campo extrañaba a Gastón Machín. Aunque muchos simpatizantes, se esfuercen en criticar al "rubio" volante del Globo.

Con seguridad la hinchada racinguista por estos minutos estará hablando de su equipo como un conjunto demoledor y de su entrenador comentaran la capacidad de transformación para conseguir que sus jugadores vuelquen sus habilidades y "piruetas" en un rectángulo de juego, por ejemplo como Giovani Moreno en el último gol de la noche, pero no es que quiera cortarles el "mambo", solo recordarles que le ganaron a Huracán.

En nueve fechas ya se cambió de entrenador, ahora se puede cambiar a un plantel completo, me cuestiono. Es imposible. Entonces que queda por esperar. Son varias las preguntas, las dudas y gracias a los pobres resultados que recogen aquellos equipos nombrados en párrafos anteriores, Huracán aún no está en zona de promoción. Y está situación se "comerá" a otro ídolo histórico de la institución. Qué el tiempo no lo permita. Miguel Ángel Brindisi llegó para intentar cambiar la marcha, pero sus dirigidos, ( no todos, obviamente), suman partido a partido más dudas y carencias que certezas y aciertos.



Jorge Aja García.

domingo, 26 de septiembre de 2010

.-Bienvenido Miguelito.


Las palabras del nuevo entrenador de Huracán, Miguel A. Brindisi al finalizar el empate frente a Godoy Cruz, simplifica cualquier comentario que se pueda hacer sobre el cotejo disputado en la hermosa tarde de Parque Patricios. ..."La ansiedad y el apuro por hacer las cosas bien, siempre tropezaron con la realidad"... Y frente a uno de los mejores equipos del fútbol argentino, por funcionamiento, categoría y solvencia, el Globo consiguió un punto importante.

Ya no estaba Rivoira como entrenador y tampoco Carlos Quintana en la defensa. El cambio de director técnico junto al retorno a la titularidad de Kevin Cura, fueron por el lado del local, quizá las notas más salientes de la tarde, ya que la propuesta no varió en demasía. Y los aplausos recibidos por Brindisi antes del comienzo del partido como al finalizar, seguramente hubieran sido transformados en insultos si el "chulo", aún se hubiera mantenido en el cargo.

El Globo jugó setenta minutos con un hombre de más, debido a la temprana expulsión de David Ramirez, pero el oficio de conjunto mendocino, precisamente en la labor de Villar, Olmedo y Jairo Castillo, desarrollaron una tarea la cual hizo que en ningún momento se notara la ausencia del talentoso volante. Huracán con algunas modificaciones en sus nombres no pudo superar el ningún pasaje del encuentro al conjunto del "turco" Asad. Machín y Filipetto recuperaban la pelota pero se equivocaban en la distribución, Morales intentaba pero muy aisladamente, Zárate se perdía entre Curbelo y Sigali, los cuatro del fondo luchaban contra el colombiano Castillo y Salinas, y el resto corría más de lo que jugaba. El gol de Godoy Cruz luego de un rebote en la contención de Gastón Monzón tras un penal ejecutado por Jairo Castillo, encendió la alarma de lo lento de la defensa para tapar el rechazo del uno local. Pero sobre la finalización del primer tiempo un tremendo error de Ibañez, dio la posibilidad a Machín de concretar el empate.

El desarrollo no varió hasta los últimos minutos donde el Globo quedó con un jugador menos luego de la expulsión de su capitán. Pero solo quedaban cinco minutos para terminar el partido. Allí Godoy Cruz intentó algo más con el ingreso de Cesar Carranza, pero nada iba a cambiar.

La vuelta de Miguel Ángel Brindisi al menos logró cambiar el ánimo de los simpatizantes "quemeros" por unos días. No le resultará nada sencillo la labor a desarrollar para conseguir que este grupo de jugadores modifiquen su funcionamiento. Habrá que ver si el crédito y la paciencia del hincha para un hombre de la casa es el suficiente, con el fin de encontrar un verdadero cambio de actitud.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Suficiente, Sr. Rivoira.


A comienzos de diciembre del 2009, cuando Héctor Rivoira asumió la conducción de Huracán, un mensaje basado en su condición de hincha, intentaba "ganarse" a la parcialidad del Globo. Al menos "caer" bien, entre los simpatizantes que venían de una descorazonada tremenda, resurgiendo de aquella tan "manoseada" final con Vélez y a continuación del desmantelamiento de aquel plantel.

Ni Ángel Cappa supo conducir el barco en semejante tempestad, y hablamos de barco, por no decir canoa, ya que el "navegable", se había quedado sin timón, sin mástiles y sin marineros de experiencia en medio de la tormenta, que habían invocado los dirigentes al desarmar la estructura del mismo.

Pasaron diez meses, dos pretemporadas, se armaron dos planteles con el consentimiento del técnico Rivoira. (no decimos que el "chulo" armó el equipo. Se conformó con lo que le trajeron. Condición obvia para ser D.T. del Globo) y aún no hay una solides en el juego, no hay rumbo y no hay futuro.

Si era lógico y se sabía que la venta de Paolo Goltz llegaba en cualquier momento, era tan difícil mantener al menos en el plantel a Eduardo Dominguez y a Gastón Esmerado, para no desarmar integramente la estructura defensiva del equipo. Nadie suponía que llegarían en su reemplazo Daniel Pasarella y Américo Gallego, pero Quintana y Britez Ojeda son muy inferiores a los nombrados en primer lugar y dejando de pensar en los "vericuetos" y "tranzas" económicas de nuestros tan dignos dirigentes, el esfuerzo, calculamos no sería la venta de "La Quemita" para mantenerlos en el club.

La última acertada incorporación fue la de Mario Bolatti por su rendimiento y repercusión. Pero a continuación fue un desfile permanente de profesionales más para un conjunto del Nacional B que para la competencia que exige la Primera División. La responsabilidad de los encargados en manejar "la billetera" y acercar jugadores, más el consentimiento y sometimiento del cuerpo técnico, sumado a la poca capacidad en la conducción, dirección y armado de un equipo de fútbol con Héctor Rivoira como cabeza visible al frente, lo sumerge directamente como responsable del momento actual por el que se "arrastra" Huracán.

Suficiente Sr Rivoira. En diez meses nos demostró a todos que sus conocimientos sobre el manejo y armado de un equipo de fútbol son muy limitados y precarios para estar al frente del Globo. Cambios de sistemas, de jugadores, de estructuras, de posiciones, de "chalinas" y sobretodos". El juego del si "me voy o me echan" no tiene crédito ni sustentabilidad. Las urgencias apremian y aunque haya que cambiar muchas cosas para que los vientos soplen desde otro sector, su amor por el conjunto de Parque Patricios, debe ser suficiente para darse cuenta que su lugar no está en "la quema".



Jorge Aja García.

viernes, 17 de septiembre de 2010

El Globo siempre te ayuda.


Pasan los años y es imposible conseguir una victoria contra Gimnasia y Esgrima de La Plata. Y menos en la ciudad de las diagonales. No importa la situación que afronten ambos equipos durante el desarrollo del torneo. El "Globo" siempre pierde frente al "Lobo". Y así sucede desde 1986, el año que Huracán consiguió el último triunfo por 2 a 1 con goles de Herrero y el "toti" Iglesias.

El conjunto de Diego Cocca no había realizado ningún gol a favor en lo que va jugado del campeonato. Pero contra Huracán logró marcar tres y en consecuencia sumar tres puntos importantísimos en la lucha por la permanencia en primera división. Exagerado por lo demostrado durante el desarrollo y más aún si nos "paramos" en el minuto 35 del segundo período, cuando el arbitro Cristian Faraoni, por decisión del juez de linea, marcando una inexistente posición adelantada de algún jugador "quemero", anula un gol claro que podría haber sido el empate transitorio para el conjunto de Rivoira.

Inmediatamente llegó el segundo gol de Gimnasia en una definición "exquisita" de Hernán Encina, el mejor jugador del partido y todo se derrumbo para Huracán, que había jugado bien en la primera mitad mediante algunas interesantes proyecciones de Peña, logrando generar algo de buen juego junto a Montiglio y Luciano Nieto. Pero como contrapartida sufría los pelotazos cruzados que llegaban en la zona defensiva y que los marcadores centrales no podían controlar. De esta manera llegó la apertura por medio de Alvaro Navarro tras dejar sin reacción con un simple amague a Facundo Quiroga. Rinaudo mandaba en el circulo central y los tibios intentos de los jugadores visitantes quedaban solo en eso. En intentos

El Globo a continuación no pudo resolver la resistencia y tenacidad del equipo local y chocaba siempre contra sus propias limitaciones y cada abance era una torpeza detrás de otra. Pero por parte del local tampoco sabían como definir el partido hasta que un grosero error en la marca, sepultó las tibias intenciones de Huracán por lograr el empate.

Hasta dónde llega la responsabilidad de Héctor Rivoira en el mediocre desempeño de sus dirigidos. Si Machín se desborda en la marca pero no entrega correcto la pelota a un compañero o si Martinez se destaca por su voluntad pero jamás deja atrás a un rival. O el Roly define como un delantero temible frente a Banfield y en la siguiente presentación se pierde ante la marca de sus oponentes. Quizá hasta esta propuesta de ideas el "chulo" no influya en su responsabilidad como conductor.

Ahora, si de siete partidos la mitad juego con cuatro en el fondo y el resto lo hago con linea de tres y cambio laterales por medios y a esto le agrego la incertidumbre que genera colocar a un jugador en distintas posiciones en cada partido, ( Nieto ya se desempeñó como carrilero por izquierda frente a River, enganche en la segunda etapa frente a Quilmes y como doble cinco en La Plata junto a Machín), más una constante variación de protagonistas en el medio campo. No creo que la seguridad en sus "discípulos" sea una cualidad a destacar, porque el mensaje que se transmite desde la conducción es de una incertidumbre total.

En siete fechas aún no se ve una forma definida de juego. Los resultados no acompañan ni ayudan. Los arbitrajes en las dos últimas actuaciones fallaron cuando el resultado podría haberse modificado, pero la parte que toca asumir como responsabilidad propia sigue sin aparecer y las incógnitas son mayores fecha tras fecha.

Jorge Aja García.

sábado, 11 de septiembre de 2010

De local no se gana.


Comenzó decidido Huracán el partido. La buena triangulación entre Luciano Nieto, Martinez y Morales permitían un buen dominio sobre la visita Banfield. Así llegó el penal a favor del Globo que Rolando Zárate transformó en gol.

El "taladro", inmediatamente asumió la responsabilidad de ir en busca de la igualdad y tras un rebote que generó Monzón, luego de un tiro de Mendez, Carrusca puso las cosas como al principio.

Transcurrieron los primeros minutos del cotejo y aunque se repartían las acciones y las ocasiones en las áreas, siempre fue el conjunto del sur del gran Buenos Aires, el que impresionaba mejor. Su medio campo era superior en el juego y el despliegue de Quinteros, los tiros de media y larga distancia reiterados de Gabriel Mendez y la picardía de Walter Erviti eran la contracara de las imprecisiones de Ojeda, de Montiglio, y de Rodriguez. De todas formas el Globo se fue al descanso con el marcador igualado.

Luciano Nieto era lo más claro en el conjunto de Rivoira y tras un centro de su propia elaboración, el Roly Zárate recibió la pelota, dominándola con el pecho y tras un remate de zurda cruzado consiguió el segundo gol, recordando por la definición al mejor "Roly", aquel quizá que definía con asiduidad en otras épocas con la camiseta de Vélez.

Pero Ángel Morales pegado a la banda izquierda se había "auto borrado" del partido, el sector derecho del ataque quemero jamás fue utilizado, los "mal llamados" carrileros nunca se proyectaban, y la defensa era tan inestable como de costumbre, ya que Filipetto y Quintana no daban la tranquilidad necesaria ni a sus compañeros y menos a la gente que estaba en las tribunas del Ducó. Monzón ya había salvado en el primer tiempo tras un tiro bajo de Carrusca el posible segundo gol del conjunto de Falcioni y las confusiones aumentaban con el correr de los minutos. Quiroga llegó tarde a la marca de Zelaya y este de cabeza concretó el empate definitivo que de no ser por alguna tapada del uno local y en otra ocasion por el travesaño, estaríamos hablando de una derrota en lugar de un empate que vale mucho, ya que ni con los ingresos de Torres, Orlando y Soplán, ( este último sobre el tiempo de descuento ), Huracán arrimó peligro al arco de Bologna, el portero visitante.

Los minutos finales mostraron como claro dominador a Banfield y la vaguedad y displicencia volvían a ser el denominador común en el conjunto de Rivoira, que a pesar de su sacrificada labor durante todas las semanas, no logra imponer una idea de juego que sea característica de este equipo. De acuerdo al desarrollo, es valioso el punto conseguido, pero lamentablemente aún se nota la falta total de coordinación entre las lineas. Es posible que a pesar de la pretemporada en Mar del Plata y "parafraseando" al presidente de la institución, que hacía resaltar la contratación de nuevos valores, acoplados ya previo al viaje a la costa atlántica, los tiempos tanto para Héctor Rivoira y los dirigentes no sean los mismos que el de los simpatizantes.

Lógicamente la frialdad y perseverancia de los primeros sea algo totalmente contrario a la pasión y el amor por los colores de los segundos.



Jorge Aja García

domingo, 5 de septiembre de 2010

Triunfo necesario y justo.


Si al minuto de comenzado el partido tras el cabezazo de Santiago Hirsig, el Globo ya perdía uno a cero, cómo se podía pensar en dar vuelta el resultado tras lo demostrado por este equipo en lo que va del torneo.

Me equivoqué. Huracán ganó y con justicia. Porque fue más que un tibio Quilmes que tan solo logró aquel gol y no tuvo otras claras situaciones como para aumentar la diferencia, salvo un tiro en el palo sacado de otro partido.

La labor durante el desarrollo del cotejo por parte de Mariano Martinez, resume lo que fue Huracán en este triunfo, el segundo en cinco fechas disputadas. Sacrificio, es lo más destacado en el conjunto de Rivoira y el delantero del quemero resume todo lo que la visita tuvo que correr, poner y luchar para conseguir dar vuelta un resultado complicado desde el arranque. Como decíamos justo, porque demostró lo que no había realizado en otras situaciones y con mucho coraje y empuje desde Montiglio, Machín, Britez Ojeda y las "embestidas" de Martinez, Huracán ya en el final del primer tiempo consiguió mediante la cabeza del "resistido" Carlos Quintana lograr la igualdad transitoria que ponía las cosas como desde el inicio.

El conjunto de Hugo Tocalli no cambió en su actitud y eso facilitó la tarea del Globito, que seguía aprovechando los espacios en el terreno de juego con orden y siempre intentando manejar el balón con criterio. Tras el ingreso de Peña en lugar de Quintana, lesionado, la defensa visitante paso de jugar de tres hombres a una linea de cuatro tradicional y Luciano Nieto al reemplazar a Machín le dio más presencia ofensiva, sin ser tampoco un equipo lanzado en busca del triunfo en forma desordenada.

Quilmes no lograba ser superior y los dirigidos del "Chulo" tenían una buena posibilidad para lograr una valiosa victoria que llegó tras un disparo del ingresado Nieto desde fuera del área colocando la pelota sobre el palo derecho de Emanuel Tripodi, arquero local. Quizá sorpresa para muchos, pero las alternativas del juego y la labor de los jugadores del conjunto de Parque Patricios hicieron que este triunfo fuera inobjetable.

Aunque sea repetitivo, pero sí muy oportuno el comentario, este éxito vale seis puntos, ya que no solo logra tres, sino también impide que un rival directo en la lucha por la permanencia pueda sumar.

Las declaraciones tras la finalización del partido por parte del actual técnico del Globo suenan a revancha, a venganza y a mediocridad. Dedicar un triunfo a aquellos que cuestionan su capacidad (yo soy uno de esos), para estar en una institución como Huracán, permite entrar en un juego de riesgo y desde su ubicación, más allá de una conquista, sería el indicado para demostrar cordura y templanza para manejar circunstancias pasajeras, ya que Héctor Rivoira es la cabeza de un grupo que por diferentes circunstancias le toca representar a la institución todos los fines de semana. Pero ni el entrenador actual ni aquellos que disfrutamos en los triunfos y sufrimos en las derrotas, somos los dueños de la verdad, tan solo una parte de miles de fanáticos, hinchas y socios que sumamos con nuestra gota de amor por el club que año tras año nos lleva parte de nuestros sentimientos.

Huracán sigue en la lucha. Hoy demostró capacidad para afrontar con temperamento un partido difícil en la teoría y más en la practica. Así serán casi todos los enfrentamientos de acá hasta que el próximo año el "bendito" promedio sepulte a los condenados. Todos queremos lo mejor por el Globo y cada opinión compartida o contraria suma para que este equipo pueda afrontar el futuro inmediato.



Jorge Aja García. (colaboró Santiago Aja Aleixo)