Falta de equilibrio.
Toda la energía se agotó en aquel histórico triunfo contra San Lorenzo. Casi quince días más tarde Huracán en su viaje a Bahía Blanca se convirtió en el mismo de siempre. El mismo equipo de Rivoira y en el mismo de Miguel.
Por izquierda, por derecha, por todos lados el Globo era muy endeble ante cada intento de Olimpo. La idea era repetir o al menos intentar armar una solida formación en la mitad de la cancha como contra "los cuervos", pero Diego Galván (aquel jugador que en alguna oportunidad se negó a jugar en el Globo), en la derecha ganaba siempre las espaldas de Diego Rodriguez y Montiglio trataba de frenar a Vega que junto a la proyección de Villanueva hacían a su antojo el juego de Olimpo. Soplán y Battaglia no podían contener y la defensa de Huracán perdía ante cada avance local.
La diferencia de tres goles llegó de pronto ante la mirada sorpresiva de Brindisi desde el banco. Monzón tras un fuerte rechazo casi consigue la conquista para la visita en aquella jugada que la pelota sobra, la salida de Tombolini, el uno local.
Algunos cambios tanto de nombres en la segunda mitad como Zárate y Ledesma por Bottaro y Lemos más las modificaciones en la estructura no dieron resultados y así el conjunto de Bahía aumentó la diferencia jugando a su ritmo, ya que era Huracán el obligado a descontar. Fallas en la coordinación, mal en la marca, pocas llegadas elaboradas, centros con pelota detenidas mal aprovechadas, así jugo el Globo todo el partido, casi de manera similar a la derrota en la Boca. La garra, la solidaridad y el acople permanente demostrado contra el "falcon de Ramòn", se quedó en La Quema y las consecuencias fueron muy bien aprovechadas para los dirigidos por Omar De Felipe.
El apoyo y el crédito para estos chicos que en la actualidad representan a Huracán no está en discusión y menos la gloria de aquel triunfo contra San Lorenzo. A golpes y con errores se crece. Y no tiene porqué ser distinto para esta generación. Miguel tiene la experiencia para sacar alguna enseñanza de esta derrota categórica. Por lo que resta del campeonato el cuerpo técnico tendrá el tiempo suficiente para elaborar y definir los pasos a seguir de cara al próximo torneo en el cual el conjunto de Parque Patricios pone en juego su permanencia en Primera Divisiòn.
Jorge Aja García
viernes, 5 de noviembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
.Vamos, vamos "los pibes"
Qué difícil ubicar cada palabra en su lugar y darle un orden a tanta felicidad. Emoción, sorpresa, contagio, actitud, ( tantos partidos rogándola ), alegría, historia, triunfo y así ........ muchas más. Nueve jugadores surgidos de la "cantera" del club, para este triunfo que será recordado por años y que los más veteranos comparaban con aquellas victorias de la década del '70. Monzón, Lemos, Kura, Battaglia, Soplán, Nieto y Bottaro entre los titulares, más los ingresos de Filipetto y Lencina desde el banco de suplentes. Nadie imaginaba una tarde como la de hoy y si muchas circunstancias se pusieron de acuerdo para conformar este delirio, no me atrevo a resumirlo como una mera casualidad.
El partido que jugaron Battaglia y Luciano Nieto no tiene comparación con nada de lo visto desde aquel equipo subcampeón de Cappa a la actualidad. Y el Globo en su conjunto demostró un nivel muy alto tanto en la concentración defensiva como en la administración de la pelota cada vez que la tenía en su poder. Hubo partidos dentro de un mismo partido y desde el que jugaron Soplán con Romagnoli, Quiroga y Quintana (un gol cada uno) contra el "lungo y torpe" Balzas, Kura frenando a Menzeguez, Montiglio y Rodriguez tapando las subidas de Aureliano Torres y el "burro" Rivero, hasta el despliegue en la mitad de la cancha de Battaglia, quitando, empujando y distribuyendo contra toda la linea media del "Ford falcon" de Ramón Díaz. Luciano Nieto jugó en su verdadera posición y controló cada avance con el tiempo y la pausa de un experimentado.
Los dos primeros goles, fueron verdaderos golazos por su definición, desde el "jueguito" de Quintana hasta el "chutazo" de Quiroga y el pobre de Migliore pidiendo clemencia y mirando a sus compañeros como desconcertado ante tamaña derrota. Para completar la feliz tarde del uno visitante, ni el penal que contuvo fue legítimo. Así el globo completo el podio en los pies de Dario Rodriguez en su segunda oportunidad tras haber anulado el arbitro Lunatti la primera ejecución del penal por adelantamiento del mencionado arquero del ciclón.
La tarea del juvenil conjunto de Miguel fue un derroche de energía incomparable y a los ya mencionados se le suma la tarea perfecta de Gastón Monzón en las pocas oportunidades que contó la visita. Algun tiro cruzado desde la derecha se esfumaban entre tanta confunsión por parte de los jugadores azulgranas y tan solo el tiro en el palo de Gonzalo Rovira acercó un poco de peligro a la valla local. Aquel cabezazo sobre los minutos finales de Ezequiel Filipetto pudo haber sido el cuarto, pero ya era paliza y el balón salio al corner tras el "manotazo" del ex arquero de Boca y Racing. Los números, las estadísticas, y los registros no interesan ahora. El cuerpo técnico apuesta a estos chicos del club y ante este resultado el crédito se deposita en cada uno de ellos. La felicidad en cada alma presente esta tarde en el Ducó rememoraba aquellas lejanas jornadas de gloria y las remeras al viento acompañando a los jugadores en su entrega transformaron los hasta hace poco gritos de quejas y desconfianza en apoyo y apuesta a esta nueva generación que representa los colores de Huracán.
Inmenso, incomparable, categórico, fresco por su pureza en cada uno de los jugadores de Huracán. Así fue la primer victoria del Globo como local en el torneo. Así fue la primer victoria de Miguel en su vuelta a casa. Así te quiero Huracán y si te vengo a alentar en las buenas, en las malas mucho más. Hoy fue enorme tu triunfo y el canto desde las tribunas no tiene comparación.
..."vamos los pibes"..., "vamos Huracán"...
Jorge Aja García.
Qué difícil ubicar cada palabra en su lugar y darle un orden a tanta felicidad. Emoción, sorpresa, contagio, actitud, ( tantos partidos rogándola ), alegría, historia, triunfo y así ........ muchas más. Nueve jugadores surgidos de la "cantera" del club, para este triunfo que será recordado por años y que los más veteranos comparaban con aquellas victorias de la década del '70. Monzón, Lemos, Kura, Battaglia, Soplán, Nieto y Bottaro entre los titulares, más los ingresos de Filipetto y Lencina desde el banco de suplentes. Nadie imaginaba una tarde como la de hoy y si muchas circunstancias se pusieron de acuerdo para conformar este delirio, no me atrevo a resumirlo como una mera casualidad.
El partido que jugaron Battaglia y Luciano Nieto no tiene comparación con nada de lo visto desde aquel equipo subcampeón de Cappa a la actualidad. Y el Globo en su conjunto demostró un nivel muy alto tanto en la concentración defensiva como en la administración de la pelota cada vez que la tenía en su poder. Hubo partidos dentro de un mismo partido y desde el que jugaron Soplán con Romagnoli, Quiroga y Quintana (un gol cada uno) contra el "lungo y torpe" Balzas, Kura frenando a Menzeguez, Montiglio y Rodriguez tapando las subidas de Aureliano Torres y el "burro" Rivero, hasta el despliegue en la mitad de la cancha de Battaglia, quitando, empujando y distribuyendo contra toda la linea media del "Ford falcon" de Ramón Díaz. Luciano Nieto jugó en su verdadera posición y controló cada avance con el tiempo y la pausa de un experimentado.
Los dos primeros goles, fueron verdaderos golazos por su definición, desde el "jueguito" de Quintana hasta el "chutazo" de Quiroga y el pobre de Migliore pidiendo clemencia y mirando a sus compañeros como desconcertado ante tamaña derrota. Para completar la feliz tarde del uno visitante, ni el penal que contuvo fue legítimo. Así el globo completo el podio en los pies de Dario Rodriguez en su segunda oportunidad tras haber anulado el arbitro Lunatti la primera ejecución del penal por adelantamiento del mencionado arquero del ciclón.
La tarea del juvenil conjunto de Miguel fue un derroche de energía incomparable y a los ya mencionados se le suma la tarea perfecta de Gastón Monzón en las pocas oportunidades que contó la visita. Algun tiro cruzado desde la derecha se esfumaban entre tanta confunsión por parte de los jugadores azulgranas y tan solo el tiro en el palo de Gonzalo Rovira acercó un poco de peligro a la valla local. Aquel cabezazo sobre los minutos finales de Ezequiel Filipetto pudo haber sido el cuarto, pero ya era paliza y el balón salio al corner tras el "manotazo" del ex arquero de Boca y Racing. Los números, las estadísticas, y los registros no interesan ahora. El cuerpo técnico apuesta a estos chicos del club y ante este resultado el crédito se deposita en cada uno de ellos. La felicidad en cada alma presente esta tarde en el Ducó rememoraba aquellas lejanas jornadas de gloria y las remeras al viento acompañando a los jugadores en su entrega transformaron los hasta hace poco gritos de quejas y desconfianza en apoyo y apuesta a esta nueva generación que representa los colores de Huracán.
Inmenso, incomparable, categórico, fresco por su pureza en cada uno de los jugadores de Huracán. Así fue la primer victoria del Globo como local en el torneo. Así fue la primer victoria de Miguel en su vuelta a casa. Así te quiero Huracán y si te vengo a alentar en las buenas, en las malas mucho más. Hoy fue enorme tu triunfo y el canto desde las tribunas no tiene comparación.
..."vamos los pibes"..., "vamos Huracán"...
Jorge Aja García.
domingo, 17 de octubre de 2010
Más cerca de la Promoción.
Volvemos a reiterar aquella vieja pregunta de cuánto influye un técnico en el funcionamiento o rendimiento de un equipo, luego de ver la derrota del Globo en la Bombonera por 2 a 0. Ya la cuestión no es Rivoira o Brindisi o si aquel subcampeonato con Pastore, Bolatti y De Federico entre otros, su hubiera logrado con la conducción desde el banco con cualquier otro entrenador y no con Cappa.
Este Huracán es el peor equipo que se formó desde el 2007 a la actualidad y las incorporaciones de Peña, Quiroga, Quintana, Formica, Montiglio, Morales, Britez Ojeda, Otalvarao Arce, Martinez, Zárate y algún otro no resultaron lo esperado, entonces el recurso de alternar a los chicos del club provoca un sin fin de situaciones cambiantes y muy poco productivas. Perder por perder, prefiero hacerlo con jugadores de la institución dicen algunos amigos de la popular, pero el costo es enorme y la confianza con la cual esos chicos deben ir quemando etapas se va perdiendo poco a poco. Tamaño problema el que le toca resolver a Miguel.
Cuando Huracán se acomodó en el juego habían transcurrido quince minutos de partido. La poca profundidad de Boca permitía que la linea del fondo del Globo se mantuviera en orden, jugando siempre al limite con la posición adelantada de Palermo y Viatri. A su vez Montiglio primero y luego Morales contaron con dos claras ocasiones para lograr el gol, al ganar en ambas ocasiones por el sector derecho del ataque las espaldas de Gimenez e Insaurralde, pero ambos remates salieron completamente desviados. No había sobresaltos ni ocasiones de gol, salvo un tremendo remate de Gary Medel que Monzón sacó por arriba del travesaño, hasta que sobre la culminación del primer período, Palermo luego de acomodar la pelota con la mano, ejecuto un tiro desde fuera del área que se coló en un ángulo del arco visitante. (golazo con la complicidad del arbitro).
En la reanudación Machín ya no estaba por lesión y Montiglio acompañó a las duchas al rubio volante. Los cambios con los ingresos de Formica y Nieto no modificaron nada y Huracán más que un equipo en busca de alguna posibilidad de empate, parecía un grupo de "turistas" paseando por el barrio de la Boca. Si convicción, sin energía, sin ideas, así transcurrió todo el segundo tiempo Huracán dando la posibilidad de aumentar el marcador al conjunto local, que tampoco fue un manual del buen juego. Simplemente aprovechó todas las ventajas que le ocasionó Huracán con su despliegue tibio y cansino. Tal era el "embrollo" del Globo que Luchetti, arquero de Boca no tuvo que tocar el balón en todo el segundo tiempo.
El próximo partido, nada menos que contra San Lorenzo, se aguarda por parte de los hinchas y simpatizantes con la misma renovada ansiedad de siempre, pero el rendimiento del conjunto de Parque Patricios es tan bajo que las expectativas por conseguir un triunfo casi se transforman más en un sueño que en una posibilidad concreta. Ojalá que me esté equivocando, pero de acuerdo a lo visto hasta el momento no debe haber muchos valientes que se jueguen un pleno al conjunto de Miguel.
Jorge Aja García.
Volvemos a reiterar aquella vieja pregunta de cuánto influye un técnico en el funcionamiento o rendimiento de un equipo, luego de ver la derrota del Globo en la Bombonera por 2 a 0. Ya la cuestión no es Rivoira o Brindisi o si aquel subcampeonato con Pastore, Bolatti y De Federico entre otros, su hubiera logrado con la conducción desde el banco con cualquier otro entrenador y no con Cappa.
Este Huracán es el peor equipo que se formó desde el 2007 a la actualidad y las incorporaciones de Peña, Quiroga, Quintana, Formica, Montiglio, Morales, Britez Ojeda, Otalvarao Arce, Martinez, Zárate y algún otro no resultaron lo esperado, entonces el recurso de alternar a los chicos del club provoca un sin fin de situaciones cambiantes y muy poco productivas. Perder por perder, prefiero hacerlo con jugadores de la institución dicen algunos amigos de la popular, pero el costo es enorme y la confianza con la cual esos chicos deben ir quemando etapas se va perdiendo poco a poco. Tamaño problema el que le toca resolver a Miguel.
Cuando Huracán se acomodó en el juego habían transcurrido quince minutos de partido. La poca profundidad de Boca permitía que la linea del fondo del Globo se mantuviera en orden, jugando siempre al limite con la posición adelantada de Palermo y Viatri. A su vez Montiglio primero y luego Morales contaron con dos claras ocasiones para lograr el gol, al ganar en ambas ocasiones por el sector derecho del ataque las espaldas de Gimenez e Insaurralde, pero ambos remates salieron completamente desviados. No había sobresaltos ni ocasiones de gol, salvo un tremendo remate de Gary Medel que Monzón sacó por arriba del travesaño, hasta que sobre la culminación del primer período, Palermo luego de acomodar la pelota con la mano, ejecuto un tiro desde fuera del área que se coló en un ángulo del arco visitante. (golazo con la complicidad del arbitro).
En la reanudación Machín ya no estaba por lesión y Montiglio acompañó a las duchas al rubio volante. Los cambios con los ingresos de Formica y Nieto no modificaron nada y Huracán más que un equipo en busca de alguna posibilidad de empate, parecía un grupo de "turistas" paseando por el barrio de la Boca. Si convicción, sin energía, sin ideas, así transcurrió todo el segundo tiempo Huracán dando la posibilidad de aumentar el marcador al conjunto local, que tampoco fue un manual del buen juego. Simplemente aprovechó todas las ventajas que le ocasionó Huracán con su despliegue tibio y cansino. Tal era el "embrollo" del Globo que Luchetti, arquero de Boca no tuvo que tocar el balón en todo el segundo tiempo.
El próximo partido, nada menos que contra San Lorenzo, se aguarda por parte de los hinchas y simpatizantes con la misma renovada ansiedad de siempre, pero el rendimiento del conjunto de Parque Patricios es tan bajo que las expectativas por conseguir un triunfo casi se transforman más en un sueño que en una posibilidad concreta. Ojalá que me esté equivocando, pero de acuerdo a lo visto hasta el momento no debe haber muchos valientes que se jueguen un pleno al conjunto de Miguel.
Jorge Aja García.
sábado, 9 de octubre de 2010
Un empate de la galera.
El empate conseguido en tiempo adicional frente a All Boys por Darío Soplán, no hace olvidar ni por un segundo y tampoco modera, el paupérrimo rendimiento que en la actualidad tiene Huracán partido tras partido.
Hoy el rival era el reciente ascendido equipo de Floresta que en todo momento tuvo la iniciativa del juego y como rival de ocasión, aprovecho cada error del conjunto de Miguel A. Brindisi.
Al comienzo del encuentro, el Globo llegó tras dos cabezazos de Rodrigo Battaglia, el volante central que juega su segundo partido en la primera división. Gastón Machín era el "tractor" que aparecía por toda la cancha, corriendo, quitando y empujando, Ángel Morales jugó como enganche definido pero siempre era más lo que aparentaba que aquello que producía. Y en ofensiva solo, como desde que comenzó el campeonato, Rolando Zárate, ya que Otálvaro Arce no influía en absoluto. Si el "Roly" no estaba en condiciones físicas para ser parte de los once titulares, cuál era la necesidad de arriesgar. Huracán no tiene delanteros de embergadura y experiencia, pero tampoco estos argumentos justifican el ingreso del veterano delantero, que en consecuencia fue reemplazado.
El conjunto de All Boys, no marcaba tampoco una clara diferencia en el juego pero sus lineas estaban mejor paradas y su actitud de ir en busca del arco rival, hacían parecer que era más peligroso que el equipo local. Lógicamente el arquero Cambiasso no corría riesgos, y el buen desempeño de Sanchez y la velocidad de Sebastían Ereros complicaban siempre a la defensa de Huracán. A pesar de la buena la labor de Carlos Quintana sobre Mauro Matos, los conducidos por Brindisi desperdiciaban cada avance por los laterales, ya sea mediante los centros sin destino de Darío Rodriguez o las "zancadas" de Cesar Montiglio y sus peleas sin solución con la pelota. Qué tardecita la del tucumano !!!
El equipo que conduce por estos días, un ídolo de la institución como lo es Miguel Ángel Brindisi, que llegó al club para torcer esta situación que parece destinada al padecimiento y sufrimiento por luchar para escapar del descenso, no tiene la calidad ni la capacidad para revertir en lo inmediato el pobre nivel de juego colectivo. Solo la voluntad de Machín y los aciertos de Gastón Monzón quedan al costado entre tanta mediocridad.
Obligado por la situación, Miguel apuesta a los jóvenes, ya que las contrataciones para armar este plantel, son repito, de mediocres hacia abajo. Con el riesgo de "quemar" a estos chicos de un futuro incierto pero que se destacan por el solo echo de ser patrimonio de la institución. Lemos, Battaglia, Orlando, Nieto, Villán, Soplán son el porvenir del Globo, pero ojalá este presente no los devore y la picardía y manejo de Miguel permita equilibrar la situación de a poco, para insertar tanta juventud de golpe en un equipo más proclive al esfuerzo por mantener la categoría que al desparpajo del buen juego y el "ticki ticki.
All Boys se llevaba los tres puntos de Parque Patricios, más por errores locales que por merecimientos y aciertos propios, hasta que a los 92 minutos tras un tiro de esquina del sector izquierdo del ataque local, y tras algunos rebotes en el área, Darío Soplán consiguió el gol que deja otro punto a favor.
La victoria aún no aparece y llegan nada más y nada menos que Boca y San Lorenzo en las proximas dos fechas. Es una tarea muy difícil la que tiene el entrenador para formar al menos una estructura sólida en defensa, ya que el peso y desequilibrio sobre los rivales en ofensiva es casi una "utopía" conseguirlas.
Jorge Aja García.
El empate conseguido en tiempo adicional frente a All Boys por Darío Soplán, no hace olvidar ni por un segundo y tampoco modera, el paupérrimo rendimiento que en la actualidad tiene Huracán partido tras partido.
Hoy el rival era el reciente ascendido equipo de Floresta que en todo momento tuvo la iniciativa del juego y como rival de ocasión, aprovecho cada error del conjunto de Miguel A. Brindisi.
Al comienzo del encuentro, el Globo llegó tras dos cabezazos de Rodrigo Battaglia, el volante central que juega su segundo partido en la primera división. Gastón Machín era el "tractor" que aparecía por toda la cancha, corriendo, quitando y empujando, Ángel Morales jugó como enganche definido pero siempre era más lo que aparentaba que aquello que producía. Y en ofensiva solo, como desde que comenzó el campeonato, Rolando Zárate, ya que Otálvaro Arce no influía en absoluto. Si el "Roly" no estaba en condiciones físicas para ser parte de los once titulares, cuál era la necesidad de arriesgar. Huracán no tiene delanteros de embergadura y experiencia, pero tampoco estos argumentos justifican el ingreso del veterano delantero, que en consecuencia fue reemplazado.
El conjunto de All Boys, no marcaba tampoco una clara diferencia en el juego pero sus lineas estaban mejor paradas y su actitud de ir en busca del arco rival, hacían parecer que era más peligroso que el equipo local. Lógicamente el arquero Cambiasso no corría riesgos, y el buen desempeño de Sanchez y la velocidad de Sebastían Ereros complicaban siempre a la defensa de Huracán. A pesar de la buena la labor de Carlos Quintana sobre Mauro Matos, los conducidos por Brindisi desperdiciaban cada avance por los laterales, ya sea mediante los centros sin destino de Darío Rodriguez o las "zancadas" de Cesar Montiglio y sus peleas sin solución con la pelota. Qué tardecita la del tucumano !!!
El equipo que conduce por estos días, un ídolo de la institución como lo es Miguel Ángel Brindisi, que llegó al club para torcer esta situación que parece destinada al padecimiento y sufrimiento por luchar para escapar del descenso, no tiene la calidad ni la capacidad para revertir en lo inmediato el pobre nivel de juego colectivo. Solo la voluntad de Machín y los aciertos de Gastón Monzón quedan al costado entre tanta mediocridad.
Obligado por la situación, Miguel apuesta a los jóvenes, ya que las contrataciones para armar este plantel, son repito, de mediocres hacia abajo. Con el riesgo de "quemar" a estos chicos de un futuro incierto pero que se destacan por el solo echo de ser patrimonio de la institución. Lemos, Battaglia, Orlando, Nieto, Villán, Soplán son el porvenir del Globo, pero ojalá este presente no los devore y la picardía y manejo de Miguel permita equilibrar la situación de a poco, para insertar tanta juventud de golpe en un equipo más proclive al esfuerzo por mantener la categoría que al desparpajo del buen juego y el "ticki ticki.
All Boys se llevaba los tres puntos de Parque Patricios, más por errores locales que por merecimientos y aciertos propios, hasta que a los 92 minutos tras un tiro de esquina del sector izquierdo del ataque local, y tras algunos rebotes en el área, Darío Soplán consiguió el gol que deja otro punto a favor.
La victoria aún no aparece y llegan nada más y nada menos que Boca y San Lorenzo en las proximas dos fechas. Es una tarea muy difícil la que tiene el entrenador para formar al menos una estructura sólida en defensa, ya que el peso y desequilibrio sobre los rivales en ofensiva es casi una "utopía" conseguirlas.
Jorge Aja García.
domingo, 3 de octubre de 2010
Categórica derrota.
Aquellos tiros de Rolando Zárate que pasaron muy cerca del arco de Racing, antes de que se cumplieran catorce minutos del primer tiempo fueron únicamente las dos oportunidades que tuvo Huracán para conseguir un gol. A continuación llegó la desastrosa tarea de once jugadores más proclives a un partido de barrio que a un encuentro por el torneo máximo del fútbol argentino. Los dos penales que el novato arbitro del partido, Pablo Díaz no marcó a favor del conjunto de Pque. Patricios en el segundo período, quedan sepultados entre tanta inercia.
Huracán junto a Quilmes y Gimnasia y Esgrima de La Plata forman la terna de los peores conjuntos del campeonato, sin animarme a sumar a Olimpo ya que el equipo de Bahía Blanca cuando juega de local se transforma en una formación casi invulnerable.
Al ver la alineación inicial y encontrar casi de sorpresa nuevamente a Carlos Quintana, miré el banco de suplentes para darme cuenta que el "chulo" Rivoira no había regresado. Era Miguel Brindisi el que por segundo partido consecutivo dirigía al Globo. Y apenas comenzado el encuentro, Kevin Cura salió lesionado; reemplazado por Lautaro Formica. Una mala detrás de otra. Así Racing se acomodó en la cancha y al "medir" la capacidad defensiva "quemera", comenzó la fiesta local en El Cilindro de Avellaneda. Cómo ante el "lobo platense", este grupo de jugadores se caracteriza por animar a cualquier convaleciente y la Academia aprovecho la invitación. El sector izquierdo de la defensa visitante era un pasillo directo al arco de Gastón Monzón, que a pesar de recibir tres goles, sacó unas cuantas pelotas con destino de red.
Pero no toda "la vergüenza de Huracán" era exclusiva de Carlos Quintana y Lautaro Formica. ( el primer gol de Racing grafica la inexistente capacidad de marca y ubicación de los defensores mencionados ). Por la derecha, Cesar Montiglio perdía continuamente ante el despliegue del juvenil José Luis Fernandez y Filipetto no sabía a quien marcar ni frenar. Luguercio y Hauche eran demasiado veloces para los cuatro del fondo con camiseta blanca y el medio campo extrañaba a Gastón Machín. Aunque muchos simpatizantes, se esfuercen en criticar al "rubio" volante del Globo.
Con seguridad la hinchada racinguista por estos minutos estará hablando de su equipo como un conjunto demoledor y de su entrenador comentaran la capacidad de transformación para conseguir que sus jugadores vuelquen sus habilidades y "piruetas" en un rectángulo de juego, por ejemplo como Giovani Moreno en el último gol de la noche, pero no es que quiera cortarles el "mambo", solo recordarles que le ganaron a Huracán.
En nueve fechas ya se cambió de entrenador, ahora se puede cambiar a un plantel completo, me cuestiono. Es imposible. Entonces que queda por esperar. Son varias las preguntas, las dudas y gracias a los pobres resultados que recogen aquellos equipos nombrados en párrafos anteriores, Huracán aún no está en zona de promoción. Y está situación se "comerá" a otro ídolo histórico de la institución. Qué el tiempo no lo permita. Miguel Ángel Brindisi llegó para intentar cambiar la marcha, pero sus dirigidos, ( no todos, obviamente), suman partido a partido más dudas y carencias que certezas y aciertos.
Jorge Aja García.
Aquellos tiros de Rolando Zárate que pasaron muy cerca del arco de Racing, antes de que se cumplieran catorce minutos del primer tiempo fueron únicamente las dos oportunidades que tuvo Huracán para conseguir un gol. A continuación llegó la desastrosa tarea de once jugadores más proclives a un partido de barrio que a un encuentro por el torneo máximo del fútbol argentino. Los dos penales que el novato arbitro del partido, Pablo Díaz no marcó a favor del conjunto de Pque. Patricios en el segundo período, quedan sepultados entre tanta inercia.
Huracán junto a Quilmes y Gimnasia y Esgrima de La Plata forman la terna de los peores conjuntos del campeonato, sin animarme a sumar a Olimpo ya que el equipo de Bahía Blanca cuando juega de local se transforma en una formación casi invulnerable.
Al ver la alineación inicial y encontrar casi de sorpresa nuevamente a Carlos Quintana, miré el banco de suplentes para darme cuenta que el "chulo" Rivoira no había regresado. Era Miguel Brindisi el que por segundo partido consecutivo dirigía al Globo. Y apenas comenzado el encuentro, Kevin Cura salió lesionado; reemplazado por Lautaro Formica. Una mala detrás de otra. Así Racing se acomodó en la cancha y al "medir" la capacidad defensiva "quemera", comenzó la fiesta local en El Cilindro de Avellaneda. Cómo ante el "lobo platense", este grupo de jugadores se caracteriza por animar a cualquier convaleciente y la Academia aprovecho la invitación. El sector izquierdo de la defensa visitante era un pasillo directo al arco de Gastón Monzón, que a pesar de recibir tres goles, sacó unas cuantas pelotas con destino de red.
Pero no toda "la vergüenza de Huracán" era exclusiva de Carlos Quintana y Lautaro Formica. ( el primer gol de Racing grafica la inexistente capacidad de marca y ubicación de los defensores mencionados ). Por la derecha, Cesar Montiglio perdía continuamente ante el despliegue del juvenil José Luis Fernandez y Filipetto no sabía a quien marcar ni frenar. Luguercio y Hauche eran demasiado veloces para los cuatro del fondo con camiseta blanca y el medio campo extrañaba a Gastón Machín. Aunque muchos simpatizantes, se esfuercen en criticar al "rubio" volante del Globo.
Con seguridad la hinchada racinguista por estos minutos estará hablando de su equipo como un conjunto demoledor y de su entrenador comentaran la capacidad de transformación para conseguir que sus jugadores vuelquen sus habilidades y "piruetas" en un rectángulo de juego, por ejemplo como Giovani Moreno en el último gol de la noche, pero no es que quiera cortarles el "mambo", solo recordarles que le ganaron a Huracán.
En nueve fechas ya se cambió de entrenador, ahora se puede cambiar a un plantel completo, me cuestiono. Es imposible. Entonces que queda por esperar. Son varias las preguntas, las dudas y gracias a los pobres resultados que recogen aquellos equipos nombrados en párrafos anteriores, Huracán aún no está en zona de promoción. Y está situación se "comerá" a otro ídolo histórico de la institución. Qué el tiempo no lo permita. Miguel Ángel Brindisi llegó para intentar cambiar la marcha, pero sus dirigidos, ( no todos, obviamente), suman partido a partido más dudas y carencias que certezas y aciertos.
Jorge Aja García.
domingo, 26 de septiembre de 2010
.-Bienvenido Miguelito.
Las palabras del nuevo entrenador de Huracán, Miguel A. Brindisi al finalizar el empate frente a Godoy Cruz, simplifica cualquier comentario que se pueda hacer sobre el cotejo disputado en la hermosa tarde de Parque Patricios. ..."La ansiedad y el apuro por hacer las cosas bien, siempre tropezaron con la realidad"... Y frente a uno de los mejores equipos del fútbol argentino, por funcionamiento, categoría y solvencia, el Globo consiguió un punto importante.
Ya no estaba Rivoira como entrenador y tampoco Carlos Quintana en la defensa. El cambio de director técnico junto al retorno a la titularidad de Kevin Cura, fueron por el lado del local, quizá las notas más salientes de la tarde, ya que la propuesta no varió en demasía. Y los aplausos recibidos por Brindisi antes del comienzo del partido como al finalizar, seguramente hubieran sido transformados en insultos si el "chulo", aún se hubiera mantenido en el cargo.
El Globo jugó setenta minutos con un hombre de más, debido a la temprana expulsión de David Ramirez, pero el oficio de conjunto mendocino, precisamente en la labor de Villar, Olmedo y Jairo Castillo, desarrollaron una tarea la cual hizo que en ningún momento se notara la ausencia del talentoso volante. Huracán con algunas modificaciones en sus nombres no pudo superar el ningún pasaje del encuentro al conjunto del "turco" Asad. Machín y Filipetto recuperaban la pelota pero se equivocaban en la distribución, Morales intentaba pero muy aisladamente, Zárate se perdía entre Curbelo y Sigali, los cuatro del fondo luchaban contra el colombiano Castillo y Salinas, y el resto corría más de lo que jugaba. El gol de Godoy Cruz luego de un rebote en la contención de Gastón Monzón tras un penal ejecutado por Jairo Castillo, encendió la alarma de lo lento de la defensa para tapar el rechazo del uno local. Pero sobre la finalización del primer tiempo un tremendo error de Ibañez, dio la posibilidad a Machín de concretar el empate.
El desarrollo no varió hasta los últimos minutos donde el Globo quedó con un jugador menos luego de la expulsión de su capitán. Pero solo quedaban cinco minutos para terminar el partido. Allí Godoy Cruz intentó algo más con el ingreso de Cesar Carranza, pero nada iba a cambiar.
La vuelta de Miguel Ángel Brindisi al menos logró cambiar el ánimo de los simpatizantes "quemeros" por unos días. No le resultará nada sencillo la labor a desarrollar para conseguir que este grupo de jugadores modifiquen su funcionamiento. Habrá que ver si el crédito y la paciencia del hincha para un hombre de la casa es el suficiente, con el fin de encontrar un verdadero cambio de actitud.
Las palabras del nuevo entrenador de Huracán, Miguel A. Brindisi al finalizar el empate frente a Godoy Cruz, simplifica cualquier comentario que se pueda hacer sobre el cotejo disputado en la hermosa tarde de Parque Patricios. ..."La ansiedad y el apuro por hacer las cosas bien, siempre tropezaron con la realidad"... Y frente a uno de los mejores equipos del fútbol argentino, por funcionamiento, categoría y solvencia, el Globo consiguió un punto importante.
Ya no estaba Rivoira como entrenador y tampoco Carlos Quintana en la defensa. El cambio de director técnico junto al retorno a la titularidad de Kevin Cura, fueron por el lado del local, quizá las notas más salientes de la tarde, ya que la propuesta no varió en demasía. Y los aplausos recibidos por Brindisi antes del comienzo del partido como al finalizar, seguramente hubieran sido transformados en insultos si el "chulo", aún se hubiera mantenido en el cargo.
El Globo jugó setenta minutos con un hombre de más, debido a la temprana expulsión de David Ramirez, pero el oficio de conjunto mendocino, precisamente en la labor de Villar, Olmedo y Jairo Castillo, desarrollaron una tarea la cual hizo que en ningún momento se notara la ausencia del talentoso volante. Huracán con algunas modificaciones en sus nombres no pudo superar el ningún pasaje del encuentro al conjunto del "turco" Asad. Machín y Filipetto recuperaban la pelota pero se equivocaban en la distribución, Morales intentaba pero muy aisladamente, Zárate se perdía entre Curbelo y Sigali, los cuatro del fondo luchaban contra el colombiano Castillo y Salinas, y el resto corría más de lo que jugaba. El gol de Godoy Cruz luego de un rebote en la contención de Gastón Monzón tras un penal ejecutado por Jairo Castillo, encendió la alarma de lo lento de la defensa para tapar el rechazo del uno local. Pero sobre la finalización del primer tiempo un tremendo error de Ibañez, dio la posibilidad a Machín de concretar el empate.
El desarrollo no varió hasta los últimos minutos donde el Globo quedó con un jugador menos luego de la expulsión de su capitán. Pero solo quedaban cinco minutos para terminar el partido. Allí Godoy Cruz intentó algo más con el ingreso de Cesar Carranza, pero nada iba a cambiar.
La vuelta de Miguel Ángel Brindisi al menos logró cambiar el ánimo de los simpatizantes "quemeros" por unos días. No le resultará nada sencillo la labor a desarrollar para conseguir que este grupo de jugadores modifiquen su funcionamiento. Habrá que ver si el crédito y la paciencia del hincha para un hombre de la casa es el suficiente, con el fin de encontrar un verdadero cambio de actitud.
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