Bolatti, Pastore, Palermo y el resto.
Emocionante triunfo frente a Grecia, el conseguido por Argentina que lo deposita en las instancias de octavos de final. Y quizá no tan emocionante por la entrega propiamente futbolística, sino por un par de anécdotas que se sucedieron durante el desarrollo
Mientras otros "históricos" pelean y deambulan por los estadios de Sudáfrica tratando de pasar de ronda, el conjunto de Maradona sigue avanzando demostrando todo lo que en las eliminatorias no pudo. Como dijo el técnico del conjunto nacional, varios periodistas tendrían que pedir perdón por la forma en que se expresaron al hablar de muchos de los integrantes de la Selección. Y aunque Diego Maradona, aún y en forma sorpresiva mantenga un dialogo y una conducta "anormal" en el, en su interior disfruta de que algunos de los que criticaron, antes de comenzar el mundial, a su persona y su entorno, la sientan "adentro". ( soy uno de ellos ).
No puedo agregar nada que no se haya dicho sobre Martín Palermo en las últimas horas. Simplemente compartir la alegría que sentimos todos por su "Revancha" con la albiceleste y olvidar para siempre aquella noche tremenda de los penales contra Colombia, por la Copa América en Paraguay.
Pero a los quemeros nos une la emoción de ver a "Supermario" y al "flaco irresponsable" Pastore juntos, jugando nada menos que en la Selección y para completarla, en un Mundial. Si hace un año la "descosían" en el Huracán de Cappa. Extraído de un cuento de aventuras sencillamente.
Todo continua y el derrotero por las tierras "zulues" avanza. Hay una mezcla de alegría, entusiasmo y ansiedad por el próximo choque contra Mexico, repitiendo el enfrentamiento del pasado Mundial en Alemania. Otra vez en Octavos de final y soñamos todos, que otra vez se repita aquel resultado.
Jorge Aja García
miércoles, 23 de junio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
UN FACHA DE SIETE AÑOS
por Arturo Pérez-Reverte
EL SEMANAL,
Me interpela un lector algo –o muy– dolido porque de vez en cuando aludo a España como este país de mierda. El citado lector, que sin duda tiene un sentimiento patriótico susceptible y no mucha agudeza leyendo entre líneas, pero está en su derecho, considera que me paso varios pueblos y una gasolinera. Le extraña, por otra parte, y me lo comunica con acidez, que alguien que, como el arriba firmante, ha escrito algunas novelas con trasfondo histórico, y que además parece complacerse en recuperar episodios olvidados de nuestra Historia en esta misma página, sea tan brutal a la hora de referirse a la tierra y a los individuos que de una u otra forma, le gusten o no, son su patria y sus compatriotas.
La verdad es que podría, perfectamente, escaquearme diciendo que cada cual tiene perfecto derecho a hablar con dureza de aquello que ama, precisamente porque lo ama. Y cuando abro un libro de Historia y observo ciertos atroces paralelismos con la España de hoy, o con la de siempre, y comprendo mejor lo que fuimos y lo que somos, me duelen las asaduras. Aunque, la verdad, ya ni siquiera duelen Al menos no como antes, cuando creía que la estupidez, la incultura, la insolidaridad, la ancestral mala baba que nos gastamos aquí, tenían arreglo.
La edad y las canas ponen las cosas en su sitio: ahora sé que esto no lo arregla nadie.
España es uno de los países más afortunados del mundo, y al mismo tiempo el más estúpido. Aquí vivimos como en ningún otro lugar de Europa, y la prueba es que los guiris saben dónde calentarse los huesos. Lo tenemos todo, pero nos gusta reventarlo. Hablo de ustedes y de mí. Nuestra envilecida y analfabeta clase política, nuestros caciques territoriales, nuestros obispos siniestros, nuestra infame educación, nuestras ministras idiotas del miembro y de la miembra, son reflejo de la sociedad que los elige, los aplaude, los disfruta y los soporta. Y parece mentira.
¡Con la de gente que hemos fusilado aquí a lo largo de nuestra historia, y siempre fue a la gente equivocada! A los infelices pillados en medio. Quizá porque quienes fusilan, da igual en qué bando estén, siempre son los mismos.
Pero me estoy metiendo en jardines complejos, oigan. El que quiera tener su opinión sobre todo eso, acertada o no, pero suya y no de otros, que lea y mire. Y si no, que se conforme con Operación Triunfo, con Corazón Rosa o con Operación Top Model, o como se llamen, y le vayan dando.
Cada cual tiene lo que, en fin, etcétera. Ya saben. Por mi parte, como todavía me permiten y pagan este folio y medio de terapia personal cada semana –es higiénico poder morir matando–, me reafirmo un día más en lo de país de mierda.
Y lo voy a justificar hoy, miren por donde, con una bonita anésdota anesdótica. Una de tantas.
Verán. Un niño de siete años, sobrino de un amigo mío, observando hace poco que varios de sus amigos llevaban camisetas de manga corta con banderas de varios países, la norteamericana y la de Brasil entre ellas –algo que por lo visto está de moda–, le pidió al tío de regalo una camiseta con la bandera española. «Van a flipar mis amigos, tito», dijo el infeliz del crío.
Según cuenta mi amigo, el sobrinete bajó al parque como una flecha, orgulloso de su prenda, con la ilusión que en esas cosas sólo puede poner una criatura. A los diez minutos subió descompuesto, avergonzado, a cambiarse de ropa. El tío fue a verlo a su habitación, y allí estaba el chiquillo, al filo de las lágrimas y con la camiseta arrugada en un rincón. «Me han dicho que si soy facha o qué», fue el comentario.
¡Siete años!, señoras y caballeros. La criatura. Y no en el País Vasco, ni en Cataluña, ni en Galicia. ¡En la Manga del Mar Menor! provincia de Murcia.
Casualmente, y sólo una semana después de que me contaran esa edificante historia infantil, otro amigo, Carlos, gerente de un importante club náutico de la zona, me confiaba que ya no encarga polos deportivos para sus regatistas con el tradicional filetillo de la bandera española en las mangas y en el cuello. «En las competiciones con clubs de otras autonomías –explicó– están mal vistos.»
Dirán algunos que, tal y como anda el asunto, podríamos mandar a tomar por saco ese viejo trapo (nuestra bandera) y hacer uno distinto.
Al fin y al cabo sólo existe desde hace dos siglos y medio. Podríamos encargarle una bandera nueva, más actual, a Mariscal, a Alberto Corazón, a Victorio o a Lucchino. O a todos juntos. Pero es que iba a dar igual. Tendríamos las mismas aunque pusiéramos una de color rosa con un mechero Bic, un arpa y la niña de los Simpson en el centro; y en las carreteras, el borreguito de Norit en vez del toro de Osborne.
El problema no es la bandera, ni el toro, sino la puta que nos parió.
A todos nosotros.
A los ciudadanos de este país de mierda.
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por Arturo Pérez-Reverte
EL SEMANAL,
Me interpela un lector algo –o muy– dolido porque de vez en cuando aludo a España como este país de mierda. El citado lector, que sin duda tiene un sentimiento patriótico susceptible y no mucha agudeza leyendo entre líneas, pero está en su derecho, considera que me paso varios pueblos y una gasolinera. Le extraña, por otra parte, y me lo comunica con acidez, que alguien que, como el arriba firmante, ha escrito algunas novelas con trasfondo histórico, y que además parece complacerse en recuperar episodios olvidados de nuestra Historia en esta misma página, sea tan brutal a la hora de referirse a la tierra y a los individuos que de una u otra forma, le gusten o no, son su patria y sus compatriotas.
La verdad es que podría, perfectamente, escaquearme diciendo que cada cual tiene perfecto derecho a hablar con dureza de aquello que ama, precisamente porque lo ama. Y cuando abro un libro de Historia y observo ciertos atroces paralelismos con la España de hoy, o con la de siempre, y comprendo mejor lo que fuimos y lo que somos, me duelen las asaduras. Aunque, la verdad, ya ni siquiera duelen Al menos no como antes, cuando creía que la estupidez, la incultura, la insolidaridad, la ancestral mala baba que nos gastamos aquí, tenían arreglo.
La edad y las canas ponen las cosas en su sitio: ahora sé que esto no lo arregla nadie.
España es uno de los países más afortunados del mundo, y al mismo tiempo el más estúpido. Aquí vivimos como en ningún otro lugar de Europa, y la prueba es que los guiris saben dónde calentarse los huesos. Lo tenemos todo, pero nos gusta reventarlo. Hablo de ustedes y de mí. Nuestra envilecida y analfabeta clase política, nuestros caciques territoriales, nuestros obispos siniestros, nuestra infame educación, nuestras ministras idiotas del miembro y de la miembra, son reflejo de la sociedad que los elige, los aplaude, los disfruta y los soporta. Y parece mentira.
¡Con la de gente que hemos fusilado aquí a lo largo de nuestra historia, y siempre fue a la gente equivocada! A los infelices pillados en medio. Quizá porque quienes fusilan, da igual en qué bando estén, siempre son los mismos.
Pero me estoy metiendo en jardines complejos, oigan. El que quiera tener su opinión sobre todo eso, acertada o no, pero suya y no de otros, que lea y mire. Y si no, que se conforme con Operación Triunfo, con Corazón Rosa o con Operación Top Model, o como se llamen, y le vayan dando.
Cada cual tiene lo que, en fin, etcétera. Ya saben. Por mi parte, como todavía me permiten y pagan este folio y medio de terapia personal cada semana –es higiénico poder morir matando–, me reafirmo un día más en lo de país de mierda.
Y lo voy a justificar hoy, miren por donde, con una bonita anésdota anesdótica. Una de tantas.
Verán. Un niño de siete años, sobrino de un amigo mío, observando hace poco que varios de sus amigos llevaban camisetas de manga corta con banderas de varios países, la norteamericana y la de Brasil entre ellas –algo que por lo visto está de moda–, le pidió al tío de regalo una camiseta con la bandera española. «Van a flipar mis amigos, tito», dijo el infeliz del crío.
Según cuenta mi amigo, el sobrinete bajó al parque como una flecha, orgulloso de su prenda, con la ilusión que en esas cosas sólo puede poner una criatura. A los diez minutos subió descompuesto, avergonzado, a cambiarse de ropa. El tío fue a verlo a su habitación, y allí estaba el chiquillo, al filo de las lágrimas y con la camiseta arrugada en un rincón. «Me han dicho que si soy facha o qué», fue el comentario.
¡Siete años!, señoras y caballeros. La criatura. Y no en el País Vasco, ni en Cataluña, ni en Galicia. ¡En la Manga del Mar Menor! provincia de Murcia.
Casualmente, y sólo una semana después de que me contaran esa edificante historia infantil, otro amigo, Carlos, gerente de un importante club náutico de la zona, me confiaba que ya no encarga polos deportivos para sus regatistas con el tradicional filetillo de la bandera española en las mangas y en el cuello. «En las competiciones con clubs de otras autonomías –explicó– están mal vistos.»
Dirán algunos que, tal y como anda el asunto, podríamos mandar a tomar por saco ese viejo trapo (nuestra bandera) y hacer uno distinto.
Al fin y al cabo sólo existe desde hace dos siglos y medio. Podríamos encargarle una bandera nueva, más actual, a Mariscal, a Alberto Corazón, a Victorio o a Lucchino. O a todos juntos. Pero es que iba a dar igual. Tendríamos las mismas aunque pusiéramos una de color rosa con un mechero Bic, un arpa y la niña de los Simpson en el centro; y en las carreteras, el borreguito de Norit en vez del toro de Osborne.
El problema no es la bandera, ni el toro, sino la puta que nos parió.
A todos nosotros.
A los ciudadanos de este país de mierda.
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domingo, 16 de mayo de 2010
Ni la dignidad te queda, Globo.
Los dirigentes hablan de "campeonato económico". Proclaman pagos de deudas generadas por antiguos conductores de la institución. Pero estos mismos les deben al actual planten de fútbol profesional, los sueldos y premios de más de tres meses. Qué culpa tiene Paolo y compañía que el señor Babington pague deudas antiguas y ellos no vean un peso.
A su vez los jugadores que no cobraron sus haberes deciden no concentrar para enfrentar por la última fecha del torneo a Argentinos Jrs, hasta ese entonces principal candidato a ganar el titulo. (hacía falta esperar al último partido?)
Llega el domingo y la popular visitante desborda de pasión y entusiasmo. Los simpatizantes del "Bicho de La Paternal", que recibieron 11000 entradas confían en sus jugadores y cuerpo técnico, para enfrentar a Huracán y conseguir una victoria que les dé el campeonato del Bicentenario. Acierto o negocio por parte de los dirigentes locales para una mayor recaudación. ( En el año 1994, Independiente dividió a la parcialidad de Huracán en la antigua tribuna visitante del estadio de Avellaneda y Vélez en el 2009 solo nos dio la cantidad mínima de entradas que autorizaba el Comité de Seguridad). Cuanta generosidad y actos de caballeros por parte de Carlos Babington y sus "lacayos".
Comienza el partido y Huracán vuelve a ser el equipo medido, mediocre y timorato de todo el torneo, con la particularidad que Esmerado mira como en la mitad de la cancha Facundo Coria, el diez de la visita acaricia cada balón que pasa por sus pies, Mercier y Ortigoza se hacen un "festín" ante la pasividad de Peralta y Toranzo, Dominguez con su trote de precalentamiento, gira la cabeza para observar como el veterano Calderon o el punzante Sosa incursionan el área del Globo con peligro de gol en cada ataque. (lógicamente sobre el final del partido y luego del anecdótico descuento de Alan Sanchez, el zaguero con su rodete de peinado particular, preguntaba cuantos minutos faltaban, para disimular su floja actuación). Balvorin corriendo quien sabe a quien y el resto participando de la fiesta de Argentinos Juniors. Solo y tan solo el capitán Paolo Goltz, casi en su seguro ultimo partido con la camiseta el Globo, Gastón Monzón evitando una goleada vergonzosa similar a la sufrida contra San Lorenzo, demostraron un poco de corazón y dignidad.
Tanta bronca da el espectáculo y la realidad que los plateistas de la Alcorta se quieren comer al primer dirigente que tengan a su alcance. Enfrente, por la Miravé se pelean los mismos hinchas del Globo y en la popular que da a la calle Luna, las corridas y la lucha con la policía hacen llorar a algún chico que envuelto por el miedo intenta de la mano de su papá escapar del Palacio cuanto antes.
Argentinos se coronó campeón al derrotar a Huracán por 2 a 1 con goles de Mercier y Coria, descontando Sanchez para el conjunto local, que sufrió las expulsiones de Goltz y Jeréz. Por su parte Hector Rivoira estará muy satisfecho por la campaña realizada y por haber superado el objetivo de conseguir 25 puntos. Un logro mayúsculo para su propia historia como entrenador, pero aún no se dio cuenta que está como técnico de Huracán y sin menospreciar a ningun club, esto no es ni Atlético de Tucuman ni Chacarita.
Final de un torneo mediocre por parte del Globo. Con la única alegría de vencer a Boca en su propio estadio. De aquí al comienzo del próximo faltan más de dos meses con el Mundial de Sudáfrica en el medio. No hay alternativa para que las cosas cambien de manera radical. Serán otros jugadores ( en su mayoría ),seguramente los que vistan los colores de nuestro querido Huracán. Pero sin corregir el presente no hay futuro. Y el pasado arrastra desastres administrativos. Una mochila muy pesada para aquellos responsables de conducir tamaña realidad.
Jorge Fernando Aja
Los dirigentes hablan de "campeonato económico". Proclaman pagos de deudas generadas por antiguos conductores de la institución. Pero estos mismos les deben al actual planten de fútbol profesional, los sueldos y premios de más de tres meses. Qué culpa tiene Paolo y compañía que el señor Babington pague deudas antiguas y ellos no vean un peso.
A su vez los jugadores que no cobraron sus haberes deciden no concentrar para enfrentar por la última fecha del torneo a Argentinos Jrs, hasta ese entonces principal candidato a ganar el titulo. (hacía falta esperar al último partido?)
Llega el domingo y la popular visitante desborda de pasión y entusiasmo. Los simpatizantes del "Bicho de La Paternal", que recibieron 11000 entradas confían en sus jugadores y cuerpo técnico, para enfrentar a Huracán y conseguir una victoria que les dé el campeonato del Bicentenario. Acierto o negocio por parte de los dirigentes locales para una mayor recaudación. ( En el año 1994, Independiente dividió a la parcialidad de Huracán en la antigua tribuna visitante del estadio de Avellaneda y Vélez en el 2009 solo nos dio la cantidad mínima de entradas que autorizaba el Comité de Seguridad). Cuanta generosidad y actos de caballeros por parte de Carlos Babington y sus "lacayos".
Comienza el partido y Huracán vuelve a ser el equipo medido, mediocre y timorato de todo el torneo, con la particularidad que Esmerado mira como en la mitad de la cancha Facundo Coria, el diez de la visita acaricia cada balón que pasa por sus pies, Mercier y Ortigoza se hacen un "festín" ante la pasividad de Peralta y Toranzo, Dominguez con su trote de precalentamiento, gira la cabeza para observar como el veterano Calderon o el punzante Sosa incursionan el área del Globo con peligro de gol en cada ataque. (lógicamente sobre el final del partido y luego del anecdótico descuento de Alan Sanchez, el zaguero con su rodete de peinado particular, preguntaba cuantos minutos faltaban, para disimular su floja actuación). Balvorin corriendo quien sabe a quien y el resto participando de la fiesta de Argentinos Juniors. Solo y tan solo el capitán Paolo Goltz, casi en su seguro ultimo partido con la camiseta el Globo, Gastón Monzón evitando una goleada vergonzosa similar a la sufrida contra San Lorenzo, demostraron un poco de corazón y dignidad.
Tanta bronca da el espectáculo y la realidad que los plateistas de la Alcorta se quieren comer al primer dirigente que tengan a su alcance. Enfrente, por la Miravé se pelean los mismos hinchas del Globo y en la popular que da a la calle Luna, las corridas y la lucha con la policía hacen llorar a algún chico que envuelto por el miedo intenta de la mano de su papá escapar del Palacio cuanto antes.
Argentinos se coronó campeón al derrotar a Huracán por 2 a 1 con goles de Mercier y Coria, descontando Sanchez para el conjunto local, que sufrió las expulsiones de Goltz y Jeréz. Por su parte Hector Rivoira estará muy satisfecho por la campaña realizada y por haber superado el objetivo de conseguir 25 puntos. Un logro mayúsculo para su propia historia como entrenador, pero aún no se dio cuenta que está como técnico de Huracán y sin menospreciar a ningun club, esto no es ni Atlético de Tucuman ni Chacarita.
Final de un torneo mediocre por parte del Globo. Con la única alegría de vencer a Boca en su propio estadio. De aquí al comienzo del próximo faltan más de dos meses con el Mundial de Sudáfrica en el medio. No hay alternativa para que las cosas cambien de manera radical. Serán otros jugadores ( en su mayoría ),seguramente los que vistan los colores de nuestro querido Huracán. Pero sin corregir el presente no hay futuro. Y el pasado arrastra desastres administrativos. Una mochila muy pesada para aquellos responsables de conducir tamaña realidad.
Jorge Fernando Aja
lunes, 10 de mayo de 2010
Treinta años más tarde...
Histórico Huracán. Hector Rivoira y este grupo de jugadores consiguieron lo que muchos no han podido en los últimas tres décadas. Esta victoria por 2 a 1 contra Boca en su propio estadio, pone final a una sequía de triunfos en "la bombonera" por treinta años.
Lo que no pudieron lograr grandes planteles, incluidos los llamados "Angeles de Cappa", en la tarde noche del 9 de mayo de 2010, si pudieron lograrlo este plantel cuestionado, desvalorizado y muchas veces hasta insultado por los propios hinchas del Globo.
Hace varios partidos que el crédito para el conjunto de Rivoira se había acabado. Precisamente tras aquella humillante derrota contra San Lorenzo. Las posteriores declaraciones del técnico hablando de conseguir 25 puntos como objetivo prioritario y algunas palabras de más de Adrian Peralta criticando la opinión de los simpatizantes, quebraron aún más la poca simpatía que bajaba partido tras partido desde las tribunas hacia el campo de juego.
Desde el comienzo del encuentro las acciones transcurrían en forma pareja. Huracán tenía controlado al conjunto local. Paolo Goltz y Eduardo Dominguez se turnaban para borrar de la cancha al siempre inesperado Martín Palermo. Machín junto a Esmerado controlaban a Riquelme y algunos metros más adelante el Gran Gino ponía nerviosa a toda la defensa local con sus gambetas y corridas. Boca intentaba con Gaitan tirado a la derecha y alguna proyección de los laterales, pero el Globo con velocidad salia de contra y así equiparaba el desarrollo del cotejo. En un tiro de esquina tras un cabezazo de Paolo y la buena reacción del arquero Javier García, la pelota se estrella en el poste y así el conjunto de Parque Patricios avisaba que sus intenciones no eran solamente de mero espectador. Tras un tiro libre mal ejecutado por Riquelme, consigue la pelota Toranzo saliendo en velocidad con un pase para Gino Clara que tras una corrida sirve en bandeja la pelota al "kili" Peralta colocándola a la izquierda del arquero local, poniendo en transitoria ventaja a Huracán.
Boca en la reanudación intento reaccionar con dos cambios, Erbes por Medel y Marino por Chaves, pero no logró mayores cambios en el desarrollo de las acciones. Paletta consiguió el empate luego de un mal rechazo de Jeréz a posterior de un corner y minutos más tarde llega la expulsión de Kuproviesa, en el equipo dirigido por Tito Pompei, tras un codazo a Gino Clara. Lo que suponía una ventaja para el Globo. Pero por el contrario la diferencia del jugador de más no se notaba dentro de la cancha y fueron los minutos donde Boca arrinconó al conjunto del "Chulo" contra su arco pero sin conseguir claras ocasiones para desnivelar en el resultado. Así crecía el trabajo destacado de Paolo Goltz en defensa y Gastón Machín en la mitad de del terreno de juego. Así el rubio volante, tras recibir un pase de Peralta, antes de pisar el área local sacó un fuerte disparo transformándose en el segundo gol de Huracán, que minutos más tarde sería el resultado definitivo. Histórico por su significado y valor para todo Huracán. Llegaron como siempre los "singulares y desconcertantes" cambios por parte de Rivoira, entre ellos el de Filipetto por Toranzo a falta de tres minutos para el final y fueron los momentos en que Huracán justificó el resultado.
Para los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes el objetivo está cumplido a falta de una fecha para la finalización del torneo, para los hinchas una victoria esperada sin duda por muchos años y que quizá también sea recordada por mucho tiempo. Una alegría para olvidar tantos momentos amargos en este 2010.
En el final del campeonato y para cerrar un torneo con emociones, llega el líder, Argentinos Juniors al Palacio Ducó. El equipo de La Paternal arriba con grandes chances de ser el nuevo campeón, pero para lograrlo deberá vencer al Globo. Cualquier otro resultado dependerá de lo que haga Estudiantes de La Plata. El equipo de Rivoira otra vez protagonista en el final de un campeonato que sin querer hizo que Huracán sea juez en la definición del mismo.
Jorge Aja García.
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Histórico Huracán. Hector Rivoira y este grupo de jugadores consiguieron lo que muchos no han podido en los últimas tres décadas. Esta victoria por 2 a 1 contra Boca en su propio estadio, pone final a una sequía de triunfos en "la bombonera" por treinta años.
Lo que no pudieron lograr grandes planteles, incluidos los llamados "Angeles de Cappa", en la tarde noche del 9 de mayo de 2010, si pudieron lograrlo este plantel cuestionado, desvalorizado y muchas veces hasta insultado por los propios hinchas del Globo.
Hace varios partidos que el crédito para el conjunto de Rivoira se había acabado. Precisamente tras aquella humillante derrota contra San Lorenzo. Las posteriores declaraciones del técnico hablando de conseguir 25 puntos como objetivo prioritario y algunas palabras de más de Adrian Peralta criticando la opinión de los simpatizantes, quebraron aún más la poca simpatía que bajaba partido tras partido desde las tribunas hacia el campo de juego.
Desde el comienzo del encuentro las acciones transcurrían en forma pareja. Huracán tenía controlado al conjunto local. Paolo Goltz y Eduardo Dominguez se turnaban para borrar de la cancha al siempre inesperado Martín Palermo. Machín junto a Esmerado controlaban a Riquelme y algunos metros más adelante el Gran Gino ponía nerviosa a toda la defensa local con sus gambetas y corridas. Boca intentaba con Gaitan tirado a la derecha y alguna proyección de los laterales, pero el Globo con velocidad salia de contra y así equiparaba el desarrollo del cotejo. En un tiro de esquina tras un cabezazo de Paolo y la buena reacción del arquero Javier García, la pelota se estrella en el poste y así el conjunto de Parque Patricios avisaba que sus intenciones no eran solamente de mero espectador. Tras un tiro libre mal ejecutado por Riquelme, consigue la pelota Toranzo saliendo en velocidad con un pase para Gino Clara que tras una corrida sirve en bandeja la pelota al "kili" Peralta colocándola a la izquierda del arquero local, poniendo en transitoria ventaja a Huracán.
Boca en la reanudación intento reaccionar con dos cambios, Erbes por Medel y Marino por Chaves, pero no logró mayores cambios en el desarrollo de las acciones. Paletta consiguió el empate luego de un mal rechazo de Jeréz a posterior de un corner y minutos más tarde llega la expulsión de Kuproviesa, en el equipo dirigido por Tito Pompei, tras un codazo a Gino Clara. Lo que suponía una ventaja para el Globo. Pero por el contrario la diferencia del jugador de más no se notaba dentro de la cancha y fueron los minutos donde Boca arrinconó al conjunto del "Chulo" contra su arco pero sin conseguir claras ocasiones para desnivelar en el resultado. Así crecía el trabajo destacado de Paolo Goltz en defensa y Gastón Machín en la mitad de del terreno de juego. Así el rubio volante, tras recibir un pase de Peralta, antes de pisar el área local sacó un fuerte disparo transformándose en el segundo gol de Huracán, que minutos más tarde sería el resultado definitivo. Histórico por su significado y valor para todo Huracán. Llegaron como siempre los "singulares y desconcertantes" cambios por parte de Rivoira, entre ellos el de Filipetto por Toranzo a falta de tres minutos para el final y fueron los momentos en que Huracán justificó el resultado.
Para los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes el objetivo está cumplido a falta de una fecha para la finalización del torneo, para los hinchas una victoria esperada sin duda por muchos años y que quizá también sea recordada por mucho tiempo. Una alegría para olvidar tantos momentos amargos en este 2010.
En el final del campeonato y para cerrar un torneo con emociones, llega el líder, Argentinos Juniors al Palacio Ducó. El equipo de La Paternal arriba con grandes chances de ser el nuevo campeón, pero para lograrlo deberá vencer al Globo. Cualquier otro resultado dependerá de lo que haga Estudiantes de La Plata. El equipo de Rivoira otra vez protagonista en el final de un campeonato que sin querer hizo que Huracán sea juez en la definición del mismo.
Jorge Aja García.
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domingo, 2 de mayo de 2010
Terminemos con esto, Globo.
Esta nueva derrota contra "los suplentes" de Banfield por uno a cero, marca el limite entre lo tolerable y lo soportable. Así no se puede seguir.
Este equipo (por llamarlo de alguna manera), es definitivamente vergonzoso. Y si la derrota contra San Lorenzo, marco un quiebre en la simpatía hacia algunos jugadores, lamentablemente la actuación del Globo en el sur, entierra a un grupo de jugadores que no tienen condiciones para jugar en primera división y qué hacen que nos preguntemos, cómo puede ser que Hector Rivoira, el técnico de Huracán, sorprendentemente siga insistiendo con Franzoia, Benegas, Laurito, Balvorín, Leo Díaz y aunque nos duela reconocerlo por ser de las inferiores del club, también Ezequiel Filipetto.
Huracán da la sensación de jugar a "perder" y precisamente, qué intentó el "Chulo" con la modificación de L. Díaz por Peralta en la segunda parte, si justamente el ex Lanús había sido lo mejorcito del Globo con aquellos dos disparos desde fuera del área en el primer tiempo. Benegas y Franzoia ( aún sigo esperando un desborde), son más que Gino Clara ? Por favor !!!
Y si hay que enojarse con Patricio Toranzo, el se tiene que enojar con todos los compañeros, porque no hay uno solo que le devuelva una pelota limpia, al pie, no hay una sola jugada en triangulación, un cambio de ritmo, un desborde, un centro peligroso, ....no hay nada de nada. Sumado a todo esto el regreso de Monzón y sus salidas en falso otra vez como en aquella tarde frente a Tigre.
La responsabilidad es del equipo, no solo de Gastón Monzón, que alterna más buenas que malas, pero la elección de los jugadores es del técnico, y Rivoira acostumbrado a dirigir equipos del ascenso, y otros que pelean por los descensos, es el principal culpable de que Huracán de lastima partido tras partido. Categoricamente no tiene "libreto" para dirigir a Huracán y muchos que opinan y declaran en su defensa, aquello de que : "con estos jugadores tampoco puede hacer otra cosa", les respondo que un técnico además de armar y darle forma a un conjunto de jugadores también es el que realiza los cambios durante el desarrollo de un partido. Y aquellos triunfos que nos dieron un poco de "aire" en los promedios, y el positivo armado de una defensa de tres, sepultada en la "calamitosa" derrota en el Bajo Flores, afirmo que fueron casualidad y fortuna.
Otro párrafo para los encargados de adquirir o elegir los jugadores temporada tras temporada. Desde el último ascenso a esta fecha. Cómo puede ser qué en más de dos años no hayan acertado con al menos dos delanteros. Aunque quizá algún lector me repudie por la siguiente afirmación: Te extraño, Federico Nieto !
Franzoia cuando el Globo recién ascendió rindió más de lo esperado, pero en la actualidad es una sombra de aquel jugador. El "gordo" Mendoza, Barcos, Casartelli, Colzera, el "uruguayo" Medina, Benegas, Laurito, Balvorín, y algún otro. Ninguno rindió y algunos se fueron sin pena y ni hablar de la "gloria".
Huracán hace varios meses, diría dos campeonatos, que no juega absolutamente a nada. Desde la desaparición del "tiky tiky" y la esperanza de seguir contando con Bolatti dentro del terreno de juego y Cappa fuera de él, y la desacertada elección de Hector Rivoira para cambiar una imagen castigada y en vías de derrumbe. Restan Boca y Argentinos Juniors en el final del campeonato, y como muchos solo esperamos que esto se termina de una vez.
Jorge Aja García.
Esta nueva derrota contra "los suplentes" de Banfield por uno a cero, marca el limite entre lo tolerable y lo soportable. Así no se puede seguir.
Este equipo (por llamarlo de alguna manera), es definitivamente vergonzoso. Y si la derrota contra San Lorenzo, marco un quiebre en la simpatía hacia algunos jugadores, lamentablemente la actuación del Globo en el sur, entierra a un grupo de jugadores que no tienen condiciones para jugar en primera división y qué hacen que nos preguntemos, cómo puede ser que Hector Rivoira, el técnico de Huracán, sorprendentemente siga insistiendo con Franzoia, Benegas, Laurito, Balvorín, Leo Díaz y aunque nos duela reconocerlo por ser de las inferiores del club, también Ezequiel Filipetto.
Huracán da la sensación de jugar a "perder" y precisamente, qué intentó el "Chulo" con la modificación de L. Díaz por Peralta en la segunda parte, si justamente el ex Lanús había sido lo mejorcito del Globo con aquellos dos disparos desde fuera del área en el primer tiempo. Benegas y Franzoia ( aún sigo esperando un desborde), son más que Gino Clara ? Por favor !!!
Y si hay que enojarse con Patricio Toranzo, el se tiene que enojar con todos los compañeros, porque no hay uno solo que le devuelva una pelota limpia, al pie, no hay una sola jugada en triangulación, un cambio de ritmo, un desborde, un centro peligroso, ....no hay nada de nada. Sumado a todo esto el regreso de Monzón y sus salidas en falso otra vez como en aquella tarde frente a Tigre.
La responsabilidad es del equipo, no solo de Gastón Monzón, que alterna más buenas que malas, pero la elección de los jugadores es del técnico, y Rivoira acostumbrado a dirigir equipos del ascenso, y otros que pelean por los descensos, es el principal culpable de que Huracán de lastima partido tras partido. Categoricamente no tiene "libreto" para dirigir a Huracán y muchos que opinan y declaran en su defensa, aquello de que : "con estos jugadores tampoco puede hacer otra cosa", les respondo que un técnico además de armar y darle forma a un conjunto de jugadores también es el que realiza los cambios durante el desarrollo de un partido. Y aquellos triunfos que nos dieron un poco de "aire" en los promedios, y el positivo armado de una defensa de tres, sepultada en la "calamitosa" derrota en el Bajo Flores, afirmo que fueron casualidad y fortuna.
Otro párrafo para los encargados de adquirir o elegir los jugadores temporada tras temporada. Desde el último ascenso a esta fecha. Cómo puede ser qué en más de dos años no hayan acertado con al menos dos delanteros. Aunque quizá algún lector me repudie por la siguiente afirmación: Te extraño, Federico Nieto !
Franzoia cuando el Globo recién ascendió rindió más de lo esperado, pero en la actualidad es una sombra de aquel jugador. El "gordo" Mendoza, Barcos, Casartelli, Colzera, el "uruguayo" Medina, Benegas, Laurito, Balvorín, y algún otro. Ninguno rindió y algunos se fueron sin pena y ni hablar de la "gloria".
Huracán hace varios meses, diría dos campeonatos, que no juega absolutamente a nada. Desde la desaparición del "tiky tiky" y la esperanza de seguir contando con Bolatti dentro del terreno de juego y Cappa fuera de él, y la desacertada elección de Hector Rivoira para cambiar una imagen castigada y en vías de derrumbe. Restan Boca y Argentinos Juniors en el final del campeonato, y como muchos solo esperamos que esto se termina de una vez.
Jorge Aja García.
lunes, 26 de abril de 2010
Huracán y su gente.
Qué sorpresa dio la gente del Globo, acercándose nuevamente al Ducó, para soportar otra jornada más, a este grupo de jugadores que consiguieron una semana antes ganarse el "amor" de todos.
Solo tu gente, Huracán, te salva de tanta miseria, tanta mediocridad y tanto negociado turbio. Solo tus simpatizantes, tus socios que aportan la cuota religiosamente mes a mes. El resto, desde la Barra, qué lo único que hacen cada seis meses es cantar por aquellas banderas robadas, hasta muchos de tus "dirigentes" ( alguno bueno debe quedar), son descartables.
Llegó Independiente, uno de los candidatos al titulo en este certamen, con sus aspiraciones y sus ganas de victoria. Pero se encontró con otro equipo muy distinto al que una semana atrás había dado lastima en el Bajo Flores. El rojo de Avellaneda con sus obligaciones solo consiguió muy pocas jugadas hilvanadas y con el empuje de Acevedo y el esfuerzo de Silvera y Gandín en la segunda mitad, no le alcanzó para rescatar los tres puntos que lo colocaran en la cima de las posiciones.
El Huracán de Rivoira fiel a sus principios, no arriesgó más de lo que le permitía la visita, y la labor de Machín junto a Esmerado en el medio alcanzó para igualar el juego, más allá de las ocasiones que el Globo pudo haber concretado en la primera parte. Los cuatro delanteros que utilizó el técnico local, nunca consiguieron desnivelar y a falta de tres fechas, todavía nos preguntamos cómo puede ser qué Laurito ( un gol a Vélez ), Benegas (un gol a Central, de carambola) y Franzoia ( un gol a Gimnasia) sean integrantes de las formaciones que partido tras partido salen a jugar con la camiseta de Huracán.
Restan por jugarse tres fechas del campeonato, Banfield, Boca y Argentinos Jrs, y al Chulo y la dirigencia, incluido los jugadores, les falta dos puntos para llegar al objetivo propuesto al comienzo del certamen. Todo un milagro Huracán para lo visto hasta hoy. Cómo siempre el futuro, no es un problema inmediato, pero jamás esta institución se toma el trabajo de pensar un poco más de lo que se ve en el horizonte cercano.
Jorge Aja García.
Qué sorpresa dio la gente del Globo, acercándose nuevamente al Ducó, para soportar otra jornada más, a este grupo de jugadores que consiguieron una semana antes ganarse el "amor" de todos.
Solo tu gente, Huracán, te salva de tanta miseria, tanta mediocridad y tanto negociado turbio. Solo tus simpatizantes, tus socios que aportan la cuota religiosamente mes a mes. El resto, desde la Barra, qué lo único que hacen cada seis meses es cantar por aquellas banderas robadas, hasta muchos de tus "dirigentes" ( alguno bueno debe quedar), son descartables.
Llegó Independiente, uno de los candidatos al titulo en este certamen, con sus aspiraciones y sus ganas de victoria. Pero se encontró con otro equipo muy distinto al que una semana atrás había dado lastima en el Bajo Flores. El rojo de Avellaneda con sus obligaciones solo consiguió muy pocas jugadas hilvanadas y con el empuje de Acevedo y el esfuerzo de Silvera y Gandín en la segunda mitad, no le alcanzó para rescatar los tres puntos que lo colocaran en la cima de las posiciones.
El Huracán de Rivoira fiel a sus principios, no arriesgó más de lo que le permitía la visita, y la labor de Machín junto a Esmerado en el medio alcanzó para igualar el juego, más allá de las ocasiones que el Globo pudo haber concretado en la primera parte. Los cuatro delanteros que utilizó el técnico local, nunca consiguieron desnivelar y a falta de tres fechas, todavía nos preguntamos cómo puede ser qué Laurito ( un gol a Vélez ), Benegas (un gol a Central, de carambola) y Franzoia ( un gol a Gimnasia) sean integrantes de las formaciones que partido tras partido salen a jugar con la camiseta de Huracán.
Restan por jugarse tres fechas del campeonato, Banfield, Boca y Argentinos Jrs, y al Chulo y la dirigencia, incluido los jugadores, les falta dos puntos para llegar al objetivo propuesto al comienzo del certamen. Todo un milagro Huracán para lo visto hasta hoy. Cómo siempre el futuro, no es un problema inmediato, pero jamás esta institución se toma el trabajo de pensar un poco más de lo que se ve en el horizonte cercano.
Jorge Aja García.
lunes, 19 de abril de 2010
Verguenza total.
La peor de todas las derrotas, es la que sufrió Huracán, nuevamente a manos del rival más odiado. Y aunque la derrota siempre es amarga y dolorosa, hay muchas formas de perder.
Vergonzosa demostración por parte de los jugadores del Globo en la forma de encarar un clásico. Ni actitud, ni coraje, ni dolor para intentar al menos disimular tanta inferioridad y ni un gesto de dignidad para defender una camiseta, que aunque la vistan por un sueldo, no deja de ser orgullo para muchos y representa para otros parte de una historia.
Así no se juega al fútbol y menos un tradicional clásico. Puede haber errores, pero no se perdona la falta de "espíritu" de Andrés Franzoia, el "infantilismo" de Ezequiel Filipetto, y su fútbol de "baby", corriendo a los rivales de la misma forma que lo hacen alumnos de un colegio de la primaria mientras juegan a "la mancha", y el paseo de otros, como Peralta, Rodriguez, Balvorín, por el rectángulo de juego como si se tratara de un entrenamiento. El rival y su limitado juego fueron demasiado para esta catarata de horrores por parte del conjunto de Parque Patricios.
Nada Huracán, nada de nada, solo Patricio Toranzo, el único que tenía claro la forma de encarar este cotejo. Pero nadie lo acompañó. Y los gestos del técnico Rivoira ( también responsable ) lamentando esta actuación, resumen el sentimiento de todos los simpatizantes de Huracán.
Aunque ya es hora de reconocer la cantidad de "estúpidos", que van a ver al Globo, y solo se dedican a generar enfrentamientos entre los mismos simpatizantes "quemeros", y como los jugadores, también reciben un sueldo, destinado para financiar su futuro viaja a Sudáfrica. Son tan "tarados" que le arrojan al propio arquero de Huracán una bengala. Sin entrar en detalles ni consideraciones sobre la falta de educación y si la bengala entró al Estadio y por donde entró. Son los mismos "energúmenos", que mostraron aquella bandera con los colores de San Lorenzo, que casi le cuesta a Huracán la clausura del Palacio en el torneo pasado.
Así estamos... y la lectura posterior al encuentro del técnico-hincha Rivoira sobre los puntos conseguidos y el "maravilloso" promedio que nos aleja del descenso y la promoción, intenta olvidar tamaño desastre futbolístico. Ni el técnico, ni la mayoría de estos jugadores entiende (así lo demostraron) lo que significa jugar contra el eterno rival.
Muy pobre la actuación en definitiva y si el objetivo es rescatar tres puntos más, en los cuatro partidos que restan, todo continúa siendo muy mediocre. Pero no sorprende al fin, ya que con este plantel no se puede aspirar a mucho más.
Jorge Aja García
La peor de todas las derrotas, es la que sufrió Huracán, nuevamente a manos del rival más odiado. Y aunque la derrota siempre es amarga y dolorosa, hay muchas formas de perder.
Vergonzosa demostración por parte de los jugadores del Globo en la forma de encarar un clásico. Ni actitud, ni coraje, ni dolor para intentar al menos disimular tanta inferioridad y ni un gesto de dignidad para defender una camiseta, que aunque la vistan por un sueldo, no deja de ser orgullo para muchos y representa para otros parte de una historia.
Así no se juega al fútbol y menos un tradicional clásico. Puede haber errores, pero no se perdona la falta de "espíritu" de Andrés Franzoia, el "infantilismo" de Ezequiel Filipetto, y su fútbol de "baby", corriendo a los rivales de la misma forma que lo hacen alumnos de un colegio de la primaria mientras juegan a "la mancha", y el paseo de otros, como Peralta, Rodriguez, Balvorín, por el rectángulo de juego como si se tratara de un entrenamiento. El rival y su limitado juego fueron demasiado para esta catarata de horrores por parte del conjunto de Parque Patricios.
Nada Huracán, nada de nada, solo Patricio Toranzo, el único que tenía claro la forma de encarar este cotejo. Pero nadie lo acompañó. Y los gestos del técnico Rivoira ( también responsable ) lamentando esta actuación, resumen el sentimiento de todos los simpatizantes de Huracán.
Aunque ya es hora de reconocer la cantidad de "estúpidos", que van a ver al Globo, y solo se dedican a generar enfrentamientos entre los mismos simpatizantes "quemeros", y como los jugadores, también reciben un sueldo, destinado para financiar su futuro viaja a Sudáfrica. Son tan "tarados" que le arrojan al propio arquero de Huracán una bengala. Sin entrar en detalles ni consideraciones sobre la falta de educación y si la bengala entró al Estadio y por donde entró. Son los mismos "energúmenos", que mostraron aquella bandera con los colores de San Lorenzo, que casi le cuesta a Huracán la clausura del Palacio en el torneo pasado.
Así estamos... y la lectura posterior al encuentro del técnico-hincha Rivoira sobre los puntos conseguidos y el "maravilloso" promedio que nos aleja del descenso y la promoción, intenta olvidar tamaño desastre futbolístico. Ni el técnico, ni la mayoría de estos jugadores entiende (así lo demostraron) lo que significa jugar contra el eterno rival.
Muy pobre la actuación en definitiva y si el objetivo es rescatar tres puntos más, en los cuatro partidos que restan, todo continúa siendo muy mediocre. Pero no sorprende al fin, ya que con este plantel no se puede aspirar a mucho más.
Jorge Aja García
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