Bienvenidos "quemeros"

Este es un sitio donde tenemos, todos los que amamos a Huracán, la posibilidad de opinar sobre aquello que haga referencia a la actualidad del club de Parque Patricios.

domingo, 3 de abril de 2011

Un viaje pálido.


Basicamente el viaje a Mendoza en lo futbolístico no dejó nada positivo. Ni en el resultado ni en la producción. Un Huracán más parecido al conducido por anteriores entrenadores que al producto incipientemente elaborado por Pompei. Y el efecto en contra por 3 a 1 contra Godoy Cruz traduce lo expuesto por ambos durante el desarrollo del partido.

Solo en los primeros quince minutos el Globo daba la imagen de poder encontrar un buen rendimiento al remontar ese gol tempranero del conjunto local. El empate tras un buen remate del goleador Javier Campora alimentaba la idea de estirar un poco la diferencia de puntos sobre Olimpo y All Boys que ya habían disputado sus encuentros el día sábado cosechando unos resultados que automaticamente y al margen del desenlace del cotejo contra "el tomba", dejaba a Huracán afuera de la Promoción. Al menos por una semana, hasta la proxima fecha.

El equipo mendocino manejó todo el partido a su ritmo. El Globito nunca le encontró la forma para molestar a un arquero, Sebastían Torrico, que estuvo protegido durante casi todo el encuentro por una defensa sólida, la cual controló sin sobresaltos a los hombres de punta "quemeros". Todo lo contrario ocurría en el área de enfrente, donde el uruguayo Alvaro Navarro fue la figura determinante al convertir los dos primeros tantos locales y complicar siempre a una defensa muy lenta y que brindaba muchas oportunidades a los hombres conducidos por Jorge Da Silva.

Godoy Cruz consiguió el tercer gol mediante un penal convertido por Rodrigo Salinas y a partir de entonces cedió terreno y poseción del balón al rival que nunca pudo resolver el problema para acercarse al arco local. El medio no estuvo compacto como en ocasiones anteriores, Battaglia y Soplán perdían contra Olmedo y Villar y la estructura se caía. En la creación tanto Maidana en la primera mitad, como Luciano Nieto en la segunda no lograron su cometido y los delanteros tuvieron muy pocas ocasiones para acercarse en el "tanteador".

Floja tarea en conjunto por parte de Huracán contra un rival con objetivos totalmente diferentes. La participación de Godoy Cruz en la Copa Libertadores es consecuencia de campañas muy meritorias y la continuidad de objetivos claros contrasta con el presente del Globo.

Primer derrota con Roberto Pompei como conductor, aunque al ver los promedios para el descenso, y ubicar al Globo fuera de los cuatro últimos lugares, sigue alimentando la ilusión de la que tanto hablamos fecha a fecha. El transcurso del torneo y los resultados ajenos van dando forma y aislando a los competidores en un lote de tres o cuatros equipos que pelearán hasta el final por escapar de la promoción. La realidad de Quilmes y Gimnasia es muy complicada y si tanto Olimpo como All Boys no consiguen lograr una seguidilla de resultados positivos, las posibilidades de Huracán aumentan para seguir otra temporada en la máxima categoría.

Jorge Aja García

domingo, 27 de marzo de 2011

Tan brillante como el sol.






Huracán consiguió una victoria clave. Fundamental para continuar con firmeza e ilusión hacia el final del camino donde se topará con un objetivo que quizá tenga un valor similar al de la conquista de un campeonato.



Tropiezos de los rivales más directos en la pelea por mantener la categoría, el Globo de Pompei en los cuarenta y cinco minutos iniciales decretó un triunfo reservado para gozar como lo hicieron todos los "quemeros" y los jugadores también.

Un primer tiempo abrumador por parte del local. En todas las lineas y en cada sector donde se disputaba la pelota Huracán era superior. Sin peso en ofensiva el conjunto de Cappa no podía con el muro que habían levantado Machín, Battaglia y Soplán en el medio. Neira era absorvido en la marca y el circuito que junto al "maestrico" Gonzalez y el "mellizo" Schelotto, (salió lesionado antes del final de la primera mitad), suelen formar "los triperos", estaba totalmente desarticulado. Y el Globo dentro de esa superioridad estableció en el marcador esa diferencia. Primero fue el juvenil Battaglia con una tranquilidad llamativa para definir ante el experimentado Gastón Sessa y el segundo de Javier Campora. Pero habría que anotárselo a Rolando Zárate. Cuántos adjetivos se merece la escena previa al gol. Y todos los laureles para el Roly. Una jugada qué meses atrás era imposible que el ex Vélez hubiera podido capitalizar. Corrió lo que para muchos era una pelota perdida, puso el cuerpo para ganar la posición, el mismo cuerpo que en el torneo pasado mostraba signos de golpes y de impotencia, y que daba ventaja contra los defensores oponentes, a posterior y levantando la mirada envió un centro preciso para que el "cachorro" Campora pusiera el 2 a 0. (el quinto personal en el campeonato, tras siete partidos).



El conjunto del Bosque tenía la obligación de reaccionar en la reanudación y el Globo le dio la posibilidad y muchas de acercarse en el marcador. El conjunto de Tito, no apretaba en el medio como unos minutos antes, Juan Neira con su habilidad, más las proyecciones de Sapetti y Castro por los laterales complicó muchísimo a los marcadores locales tanto que Machín por la derecha y Matías Quiroga en la izquierda eran permanentemente superados y los disparos cruzados sobre el área de Monzón "soplaban" cada vez con más insistencia. El uno del globito evitó en más de una ocasión el descuento, ( irreemplazable Gastón) y el improvisado zaguero, Britez Ojeda se constituyó en la figura del segundo tiempo por parte del equipo de Parque Patricios. También los delanteros visitantes aportaron lo suyo para hacer más difícil el descuento, errando ocasiones muy propicias.



En ofensiva para Huracán, algunas ocasiones para llegar al tercero casi todas en los pies y en la cabeza de Zárate, que partido a partido, parece resurgir de su propio aislamiento. Aunque quedó esa sensación que Gimnasia al menos había echo méritos para el descuento. Qué los dirigidos por Pompei - Larrosa cedieron mucho terreno y ese temor por dar oportunidades que los oponentes sin querer encuentran, aunque los rivales también juegan.



Huracán era una "marioneta" sin hilos después de aquella derrota en Nuñez. Cambió por sus jugadores, particularmente porque físicamente recuperó a Zárate y a Britez Ojeda, porque por fin tiene a un goleador, Javier Campora, por un cambio de actitud ( me canso de escribir la misma palabra, pero no hay otra para describir tan exacto el concepto ) y porque quizá el entrenador le encontró al equipo aquello que otros no lograban descubrir. Con muchos errores, pero con pequeños aciertos que partido tras partido se ven con más claridad, el camino se hace transitable y la confianza se hace amiga de estos jugadores.







El Ducó brilló por un sol imponente, por un triunfo importantísimo, y por la gente festejando como no la hacía desde aquella tarde del tres a cero al "ciclón". Un viaje a Mendoza (qué buenos recuerdos), y la visita de Racing son las próximas paradas. Díficiles como todas, pero no imposibles.







Jorge Aja Garcia

martes, 22 de marzo de 2011

Así, es otra cosa.


Faltando cinco minutos para el final del partido, Javier Campora logró el empate en el sur y quedó plasmado que Huracán intenta otra cosa. Si ese cabezazo pegaba en el palo y no entraba, el ánimo no sería el mismo. Pero estos partidos ( Newell's, Banfield ) hace unos pocos meses atrás no se remontaban ni por milagro. Todo lo contrario. Tan solo recordar la derrota en Bahía Blanca contra Olimpo o cualquier encuentro donde el Globo comenzara uno, ni hablar, dos goles abajo.

Tendrá que ver el cambio de técnico, quizá. Pero nada había cambiado de Rivoira a Brindisi. El presente con Pompei indica que este renovado Globo, (solo por actitud, no por plantel), lucha y consigue resultados.

Aún dando facilidades y muchas ventajas defensivas, se las arregla para molestar y complicar a los adversarios. En el fondo, anoche una vez más quedó confirmado que Carlos Quintana es imprescindible con sus horrores y con sus aciertos, pero no hay reemplazante para él. Criticado desde esta columna por sus tropiezos es necesaria su presencia para acompañar en la zaga central.

Los primeros minutos suelen ser un calvario para Huracán y remontar dos goles desde los 20 minutos del primer tiempo es una tarea complicada y el entrenador sabe que tiene que trabajar en la concentración de la última linea para que estas cosas no se repitan. Son ventajas muy grandes a las que queda expuesto el equipo.

Los tres del medio cada uno con sus cualidades por momentos aguantan el tembladeral y en otros aportan en la creación. Machín con sus corridas "desprolijas" empuja y va. Britez Ojeda a la par de Rodrigo Battaglia intentan en la recuperación acercar el balón a los pies de Maidana, como dice un amigo, el único diferente. Y el Globo genera vuelo y llegadas a partir de su habilidad. Con pelota parada o con sus intentos de media y larga distancia. Este Huracán versión Pompei llega en incontables ocasiones al área rival y con peligro, algo que se extrañaba desde la época del ocaso de Ángel Cappa.

El Roly Zárate demuestra una condición física diferente a la del año pasado, entonces su aporte cambia rotundamente. Y Javier Campora confirma con goles el objetivo de su contratación. Para eso llegó y repensando en todos los que pasaron por su puesto en estas últimas temporadas, entonces obliga a escribir que es la inversión mejor concebida.

Banfield tuvo varias ocasiones para alargar la diferencia al comienzo del segundo período, pero perdonó y Huarcán con argumentos logró un empate, me animo...., con sabor a triunfo.

El Globo con su cosecha de puntos partido tras partido, sigue en la lucha. Unos se acercan, otros se escapan. Así será hasta el final. Llega un partido clave contra Gimnasia, al igual que contra Quilmes, las tres perlas, ( valdrían seis para el promedio del descenso), potencian este empate y la posibilidad de conseguirlos es real.

El invicto que mantiene Pompei desde su arribo es anecdótico para algunos, pero dentro de este juego, ( al fin el fútbol es solo un juego que se transformó en una realidad de vida o muerte ), sumar partido tras partido alimenta la ilusión y recarga las esperanzas.



Jorge Aja García

martes, 15 de marzo de 2011

Vale oro.


          Y se dio por fin. Con mucho dramatismo. No podría ser de otra forma en la vida de Huracán. La primer victoria del año llegó con un triunfo sobre Quilmes, (no gana en el Ducó desde 1979), complicado sobre el final, pero muy importante debido al presente de ambos conjuntos.

En el debut del "mediatico" Caruso Lombardi como entrenador del club cervecero, tan pedido por algunos hinchas del Globo para reemplazar a Miguel Brindisi tras su renuncia, Huracán se encontró con tres puntos valiosísimos ya que estira una pequeña diferencia sobre Gimnasia y acorrala al propio Quilmes en el fondo de la tabla de los promedios. El conjunto de Parque Patricios que se mantiene invicto desde la asunción de Roberto Pompei en la conducción, (cinco puntos sobre nueve), aprovecho los errores que la defensa visitante y su arquero Trípodi brindaron en las ocasiones que llegó a concretar. Primero fue el Roly Zàrate tras un grosero rebote del uno visitante, a continuación de un tiro displicente de Gastón Machín y en la segunda parte el goleador del Globo, Javier Campora (tres goles en el torneo), marcó el segundo luego de un mal rechazo de Sebastian Martínez. Oportunismo y saber estar en el lugar preciso fueron las virtudes de los delanteros locales, insolitamente reemplazados sobre el final del partido por Luciano Nieto y Luciano Ospina respectivamente lo que provocó que el equipo se retrasara considerablemente quedando sin un solo jugador de punta. Así llegó el descuento de Quilmes y sino consiguió el empate simplemente fue por la tapada estupenda de Gastón Monzón en un mano a mano sobre el autor del gol quilmeño, Martín Cauteruccio.

En esta presentación, el trabajo de Carlos Quintana controlando a los hombres de punta del rival y el despliegue de Rodrigo Lemos fueron muy satisfactorios, sumado al sacrificio aunque un poco desordenado de todo el conjunto sirve para conseguir y justificar un gran triunfo dentro de un partido lleno de errores donde las intervenciones del uno del globito fueron determinantes en el resultado final.

Vale más que una simple victoria el 2 a 1 final sobre Quilmes, desde lo anímico por sobre todas las cosas ya que el esfuerzo dio sus resultados y empuja para continuar este camino tan empinado y delicado que debe recorrer Huracán para intentar mantener la categoría. No sirve el intento por simular un instante una derrota o un empate del cual Quilmes no estuvo tan alejado y cuestionar la forma para afrontar los siguientes partidos. Se ganó a un rival directo. El primero de una serie de tres conjuntos con los cuales no se puede ceder ni un solo punto..

Había que ganar y se ganó. Los métodos siempre se podrán cuestionar y estar a favor o no, pero el Globo no está para esos trotes y entonces se disfruta esta "bocanada" de aire hacia lo que viene. Banfield, siempre difícil en su reducto y Gimnasia. El Gimnasia de Cappa y una actualidad muy similar a la del Globo. Una cosecha importante de puntos no es una quimera y pasadas estas dos fechas futuras el panorama se irá aclarando sobre quienes aún conservan fuerzas para mantener esta disputa difícil y traumática.



Jorge Aja García.--

domingo, 6 de marzo de 2011

                                                                                  
Un mundo de sensaciones.


A los cuatro minutos de comenzado el partido en el estadio Marcelo Bielsa de la ciudad de Rosario, la tibia defensa de Huracán ya miraba como el conjunto local se colocaba arriba en el marcador, tras un remate de Claudio Bieler y veinte minutos más tarde la diferencia se amplio mediante una "peinada" en el área de Ignacio Fideleff. Así estaba el Globo y si la brecha en el resultado no era mayor se debía solamente a la mala puntería de los jugadores locales o a las tapadas de Gastón Monzón.

Un abismo entre un equipo, Newell's y el rival, Huracán, que simplemente no podía dar dos pases seguidos, cada centro al area era un terremoto, los laterales no aguantaban las proyecciones por las bandas de Estigarribia y Cristian Díaz, el medio era un desacople tras otro y ni pensar en que la pelota llegara a los pies de los delanteros.

Pero casi sin proponérselo llegó el Globo a conseguir un tiro libre en ofensiva y por fin Cristian Maidana pudo demostrar su clase, con un "zurdazo" exquisito, colocando el balón en el ángulo derecho del arco de Peratta. (Hace cuánto tiempo que el Globo no convierte un gol de tiro libre. Darío Rodriguez en el bosque de La Plata.) Daba la sensación qué ese gol era solo una anécdota dentro del partido ya que lo plasmado en el campo de juego era muy diferente entre uno y otro. Hasta que llegó la sorpresa, por no decir lo insólito. Segunda llegada del conjunto de Pompei y otra vez a balón parado en los pies de Maidana llega un nuevo centro al área local, cabezazo en contra de Diego Mateo para igualar el score. Insospechado minutos antes y si le agregamos que Carlos Quintana sumó el tercero, también de cabeza para Huracán simplemente nadie lo creería, si no lo estaría viendo.

A los doce minutos de la reanudación Sperdutti consiguió el empate definitivo y ya el resultado no iba a variar. El juego no era deslumbrante, más cerca de lo trabado y mediocre, pero los goles le dieron un color único a la "tardenoche" rosarina. El Roly Zárate pudo conseguir el cuarto, pero la pelota quedo en las manos del uno del conjunto de Sensini. También Newell's tuvo su ocasión para desnivelar aunque todo se desvaneció en intentos.

Segundo partido de Roberto Pompei como entrenador de Huracán y segundo empate. Quizá el punto de hoy vale mucho más que el punto contra Arsenal, pero no por juego desarrollado o por ver algún atisbo de recuperación, solo en la interpretación de haber dado vuelta una desventaja de dos goles y nada menos en condición de visitante. Sirve en lo anímico y sirve para controlar una diferencia (mínima, pero diferencia al fin), en el puntaje contra los equipos que al igual que el Globo, pelean por esquivar al descenso directo y mantenerse dentro de la Promoción, ya que aunque duela reconocerlo, más allá de las fechas que restan para la finalización del torneo ( faltan quince), los conjuntos más cercanos como River, Tigre o Independiente, parecen inalcanzables.

Regresó Kevin Cura a la titularidad y se notó su falta de rodaje, Britez Ojeda luchó con Machín, y Battaglia en el medio, pero solo eso, lucha y poco fútbol. Cristian Maidana fue determinante en sus tres intervenciones para los tres goles de Huracán y Javier Campora aunque no convirtió es irreemplazable en este equipo, más que nada porque no hay otro delantero con sus características, sin ser descollante, en el plantel quemero.

Rápido de reflejos el técnico cambió algunos jugadores del banco de suplentes ( no estuvieron Lencina ni Guerra) y eso demuestra que el tiempo apremia. La próxima parada en el Ducó frente a Quilmes es casi decisiva y quizá allí se pueda observar cual es la medida que tiene este equipo para lograr los objetivos que todos anhelamos.



Jorge Aja García-

martes, 1 de marzo de 2011

El mismo Globo.


Asumir la realidad, implica poseer una cuota de coraje y valentía, más allá de la tranquilidad que impone"el darse cuenta" o en todo caso de las posibles frustraciones a las que estamos sometidos.

Esta columna no está escrita para ganar amigos o simpatías, solo para comentar dentro de un concepto que se acerque a lo más simple y real cada una de las presentaciones de Huracán a lo largo de cada partido. Y transcurridas tres fechas del actual campeonato quedó muy claro que el Globo no cuenta con jugadores acordes a la situación que amerita.

Quizá anoche el nuevo entrenador, Roberto Pompei intentó convencerse de esta verdad, dándole otra oportunidad a Claudio Guerra, Emiliano Lencina, o el zaguero Quintana por nombrar solamente a tres. Ninguno tiene condiciones para afrontar el momento delicado por el que transita el conjunto de Parque Patricios. Errores groseros en un nivel donde se necesitan atributos mínimos para competir de igual a igual. Lo de Guerra ya supera cualquier punto de comparación con la función que cumple un delantero de área. Juega más para el rival que para su propio equipo. Lencina ni desborda, ni hace la diagonal y menos tapa la salida del lateral contrario y lo de Carlos Quintana en la jugada del empate de Arsenal deja a las muestras su limitado talento para la practica del fútbol. (nadie filtró a estos muchachos en su paso por las divisiones inferiores ? )

Arsenal no es un oponente nada sencillo, por el contrario, cuenta con una base armada, una idea de juego clara la cual puede gustar o no y dos delanteros con llegada, con un despliegue acorde y que nunca se chocan con la pelota, más bien suelen concretar que "despilfarrar. Así y todo Huracán rescato un empate que no sirve porque se necesita sumar de a tres y no de a uno. De nueve puntos en disputa se consiguieron dos, mientras River y Olimpo están punteros del certamen, Gimnasia lucha y gana de visitante, Tigre se escapa en la persecución y tan solo Quilmes acompaña en el fondo de la tabla.

Tito Pompei se animó a algo más ofensivo, al jugar con un enganche bien claro, Ángel Morales, y dos delanteros de punta, Zárate y Campora. Battaglia solo en la recuperación y Machín sobre la derecha. Le costó acomodar el armado, pero con un poco más de voluntad por parte de algunas piezas, Huracán llegó mucho más que anteriores partidos. Con poca claridad, pero suficiente para ponerse en ventaja. El desenlace final es materia pendiente, algo que ni Rivoira ni Brindisi pudieron corregir. Las imprecisiones, los temores, y la falta de picardía para mantener un resultado positivo se notan jornada tras jornada.

Practicamente la idea de eludir la "promoción", es algo utópico, más acorde a una novela épica que a una hipótesis real. Y hablando de novelas no sé el motivo, pero me retumba cada vez con más fuerza aquella obra de García Marquez, "Crónica de una muerte anunciada".



Jorge Aja García

miércoles, 23 de febrero de 2011

El problema no es el técnicoCompartir1 Escrito por JORGE AJA GARCIA el Miércoles, 23 de Febrero de 2011 - 13:58 hs


Si el nueve la tira afuera, solo con el arco desguarnecido o si el cinco no para ni al arbitro o el cuatro no es cuatro y el masajista te alcanza el bidón de agua, es sinónimo de qué algo funciona mal.

No es problema de Cappa, Rivoira, Brindisi, Carusso o Cagna, el problema es que la casa es un verdadero despelote. Por que si tengo humedad en el techo me equivoco en llamar al electricista y así está Huracán, dónde nadie sabe cual es la verdadera función para la que lo llamaron.

El rendimiento nunca fue ni al menos aceptable desde el arribo de un ídolo del club, como lo fue y lo seguirá siendo Miguel Ángel Brindisi, nada más ese tremendo resultado contra San Lorenzo que sirvió para hacernos creer que había un camino o una estrategia. Los dirigentes o los encargados de acercar jugadores no aciertan nunca ultimamente y me animo a decir que tan solo el arribo de Bolatti, Araujo y tal vez Arano ( con puteadas incluidas en aquel famoso partido contra Racing en avellaneda) fue positivo, el resto desde 2007 a la fecha deja muchísimo que desear. En relación a la elección de los técnicos es algo muy discutible y de opiniones variadas ya que la casi perfecta campaña de "los ángeles de Cappa" quedó opacada, al menos la labor del técnico, cuando desarmaron aquel equipo vistoso. Ya lo escribimos muchas veces ese pensamiento sobre qué sería del Pep Guardiola en el Barça sin Xavi, Busquets, Iniesta y Messi. O del Doctor Bilardo sin Maradona en México 86.

En este momento Huracán junto a Quilmes son los conjuntos más flojitos de lo que hay en primera división. Por rendimiento al menos y hasta me surgen las dudas si el Globo no es el peor de todos. El partido con River fue deplorable desde el planteo, la entrega y el funcionamiento. Así no daba para más. Pero volvemos al comienzo y la pregunta es la misma. El cambio de entrenador es la solución ?

El Roly Zárate o Ángel Morales o Guerra son jugadores dónde en alguna ocasión demostraron con la camiseta del Globo estar a la altura de las circunstancias, vuelvo a cuestionar. Dudo de varios jugadores en su capacidad de juego para sacar al Globo de este entierro. Muchos ya tuvieron infinidad de oportunidades y las cuatro incorporaciones aún no mostraron nada.

Y la famosa "pretemporada" ? No sirvió para fortalecer al grupo cómo se jactan los referentes de muchos planteles, no sirve para fortalecer el aspecto humano y la convivencia...., por favor y los "códigos" ? Cuanto poema, cuanta mentira...

El próximo conductor de este pobre plantel tendrá casi diría una misión imposible. Sea Pompei o quien sea. Solo le deseo que todos los Dioses al menos por tres o cuatro meses se apiaden de él.



Jorge Aja García.